Más espacio peatonal. La reforma del paseo contempla más espacio para el peatón y menos para el tráfico, que mantendrá tres carriles en cada sentido en las intersecciones con Monseñor Palmer, avenida Argentina y Costa de la Pedrera, y solo dos en el resto de la vía. Sobre estas líneas, imagen recreativa de cómo quedará el Passeig Marítim una vez acabadas las obras.

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Las obras de remodelación del Passeig Marítim de Palma comenzarán a finales de 2021 y su plazo de ejecución estimado es de 20 meses, por lo que el nuevo paseo será una realidad, si todo va bien, para finales de 2023. Es decir, que el que es uno de los proyectos más importantes del Govern del Pacte será inaugurado por el alcalde que salga de las elecciones municipales de mayo de 2023.

El consejo de administración de la Autoritat Portuària de Balears (APB) aprobó recientemente el convenio con el Ajuntament para la gestión del Passeig Marítim, una vez introducidas las modificaciones indicadas por el Ministerio de Hacienda y obtenida la autorización preceptiva para su firma.

A partir de ahora, este documento será remitido al organismo público Puertos del Estado para su aprobación y de esta forma se dará vía libre a la licitación de las obras de remodelación dentro del primer trimestre de 2021 y al inicio de las obras a finales del mismo año.

El convenio establece que la APB se hará cargo de las obras de remodelación y mejora del Passeig Marítim y el Consistorio, por su parte, se ocupará del mantenimiento del espacio.
El proyecto contempla actuar en 169.010 metros cuadrados del paseo, entre la curva de Portopí y su confluencia con la avenida Argentina. El presupuesto es de 43 millones de euros.

Según se explica desde la Autoritat Portuària de Balears, en principio hay dos opciones a la hora de ejecutar los trabajos, aunque el último término dependerá de la empresa adjudicataria. La primera y más probable será que se divida el paseo en sentido longitudinal y se realicen los trabajos en dos fases. La primera fase se centraría por ejemplo en la zona más cercana al mar y la fase dos sería el espacio más cercano a las viviendas. De esta forma mientras se está ejecutando la obra en uno de los lados el tráfico en ambas direcciones se concentraría en el otro lado, a fin de no interrumpir en ningún momento la circulación. La segunda opción es comenzar por la mediana y en una segunda fase por ambos lados de la calzada.