Vista general de la calle Blanquerna, en Palma. | Jaume Morey

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El consejo de Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Palma ha aprobado este martes de forma definitiva el Plan de usos de ejes cívicos y viales peatonales. Esta regulación, que se aprobó inicialmente en febrero del año pasado, establece una limitación a la ubicación de más de 3 bares o restaurantes en el radio de 50 metros alrededor de uno de estos establecimientos. Es decir supone una limitación a la apertura de bares y restaurantes o locales similares en las calles peatonales o ejes cívicos de la ciudad, tanto en los actuales como los que puede haber en el futuro.

Hila declaró que este plan de usos no se aplica de forma retroactiva sino solo a las licencias presentadas a partir del 7 de febrero de 2017, cuando se aprobó inicialmente.

Este plan de usos supone una modificación del Plan General que incorpora estas excepciones a la apertura de nuevos establecimientos.

La limitación se aplica también para las nuevas calles peatonales que se han aprobado recientemente: Velázquez y Banc de s'Oli.

El objetivo de este plan de usos, manifestó Hila, es «buscar un equilibrio entre la actividad de bares y restaurantes y la convivencia con los vecinos, porque sabemos que si un eje cívico se convierte en una gran terraza tendremos un problema de convivencia, como ha pasado por ejemplo en la calle Fábrica». Sobre la calle Blanquerna, dijo: «Ya no llegaremos a la situación de la calle Fábrica y también salvaremos esta posibilidad en los ejes futuros».