El etarra Asier Eceiza Ayerra durante su juicio este martes en la Audiencia Nacional. | Efe - ZIPI

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El etarra Asier Eceiza Ayerra ha aceptado este martes una pena de 182 años de cárcel a cambio de reconocer su participación en los atentados cometidos el 22 de julio de 2003 en dos hoteles, de Alicante y Benidorm, que provocaron lesiones a catorce personas, seis de ellos policías nacionales.

Antes del juicio, celebrado en la Audiencia Nacional, la Fiscalía pedía para el etarra 268 años de cárcel por dos delitos de estragos y por los catorce intentos de asesinato. Pese a la abultada pena pactada, el fiscal ha recordado que, según establece la ley, el límite máximo de cumplimiento efectivo de la condena no podrá exceder de 20 años.

En virtud del acuerdo de conformidad alcanzado con el acusado, la Fiscalía ha reducido de 17 a 15 años de cárcel su petición por cada uno de los delitos de estragos, y ha rebajado la pena que pedía por los seis asesinatos intentados contra miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado de 19 a 12 años de prisión, y por los ocho intentos de asesinato de civiles, de 15 a 10 años de cárcel. También ha aceptado una pena de inhabilitación absoluta por 192 años, superior en 10 años a los 182 años de cárcel que se le impondrán, y la prohibición de acudir a las ciudades de Alicante y Benidorm durante 10 años tras el cumplimiento de la condena.

En cuanto a las indemnizaciones, el etarra ha aceptado pagar un 20% de la cuota fijada para el autor material de estos atentados (Jon Joseba Troitiño, sobrino del histórico etarra Antonio Troitiño). Esta condena se suma a los 19 años que ya le impuso la Audiencia Nacional por su participación en el asesinato del concejal socialista Juan Priede, el 21 marzo de 2002, pena con la que también se conformó tras llegar a un pacto con la Fiscalía, que pedía inicialmente 28 años de prisión. Asier Eceiza fue detenido en julio de 2008 en Francia, donde fue condenado a 19 años de prisión por su pertenencia a ETA.

En 2003 ya era miembro activo de ETA y participó ese año en la denominada «campaña de verano» de la banda, consistente en la colocación de artefactos explosivos en hoteles y centros comerciales de zonas turísticas de la costa mediterránea en los meses de plena ocupación.

Según el escrito de acusación del fiscal, cuyo relato ha aceptado Eceiza, los terroristas colocaron artefactos explosivos con entre 10 y 12 kilos de cloratita y temporizador en sendas habitaciones de los hoteles Bahía de Alicante y Nadal de Benidorm. Sobre las once de la mañana del 22 de julio de 2003 se recibió en la sede del diario Gara en San Sebastián una llamada en la que un hombre anunciaba en nombre de ETA que sobre las doce y media del mediodía harían explosión los artefactos colocados en dichos hoteles.

También sobre las once se recibió en la delegación de Denia (Alicante) del diario Levante una llamada similar en la que un hombre manifestaba que los artefactos explotarían sobre las doce, sin que la persona que lo escuchó entendiese el nombre del hotel de Benidorm. Tras los correspondientes avisos se inició un dispositivo policial de desalojo de ambos hoteles.

Pese a que el aviso de bomba recibido en Gara hacía referencia a las doce y media, fue a las 12.15 horas cuando se produjo la explosión en el hotel de Benidorm, que alcanzó a varios agentes que estaban en el interior y en edificios colindantes, y a otras personas que estaban en las inmediaciones, explica el fiscal.

Previamente, a las 12:05 horas, explosionó el artefacto del hotel Bahía de Alicante en la habitación 106 y a la altura de la misma en un edificio colindante estaba ubicada una academia de enseñanza de español para extranjeros que se encontraba en plena actividad, sin que diera tiempo a su desalojo, afectando la explosión a sus instalaciones y lesionando a varias personas.