La ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá, durante su comparecencia ante la Comisión de Educación del Congreso para explicar las líneas de actuación de su departamento. | Efe - Ballesteros

TW
36

La ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá, ha anunciado este miércoles que el Gobierno derogará de forma «urgente» varios artículos de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) aprobada por el Partido Popular, y también que la asignatura de religión dejará de ser «computable con efectos académicos».

En su primera comparecencia a petición propia en la Comisión de Educación y Formación Profesional del Congreso de los Diputados, Celaá ha confirmado además que el Ejecutivo de Pedro Sánchez quiere revertir el Real Decreto Ley 14/2012 de medidas urgentes de racionalización del gasto público en el ámbito educativo, aprobado en 2012 por el gobierno de Mariano Rajoy. El decreto que mantenía vigentes medidas como la posibilidad de elevación de las ratios de alumnos por aula hasta un 20%, el incremento de la jornada lectiva del personal docente hasta las 25 horas en educación infantil y 20 horas en las restantes enseñanzas y el aumento del plazo de sustitución de profesores hasta los diez días.

En su comparecencia, la nueva titular de Educación ha expuesto los «principios rectores» de su «proyecto» al frente del Ministerio apelando al «diálogo abierto» y a la «colaboración» con los grupos de la oposición. «Nadie tiene la solución completa, y más en la educación. El Gobierno no las tiene todas, pero entre todos y todas podemos reunirlas», ha afirmado ante los portavoces de Educación de los grupos parlamentarios.

Modificación de la LOMCE

«La educación es la prioridad más sustantiva y central», ha afirmado Celaá defendiendo la escuela pública como eje vertebrador del sistema» para anunciar la derogación del artículo 109.2 de la LOMCE, «un eufemismo», según la ministra, «que puede propiciar que la escuela pública pueda considerarse subsidiaria de la concertada».

El artículo 109.2 permite que la programación de la oferta de plazas escolares se establezca por «demanda social», algo que ha permitido, según apuntan desde el Ministerio, a que en algunos casos la escuela concertada haya tenido preeminencia sobre la pública, como en los nuevos desarrollos urbanísticos de las ciudades. «La concertada será complementaria de las necesidades de escolarización», ha detallado Celaá.

La religión no computará

«Anuncio que la religión no será computable con efectos académicos», ha dicho Celaá al principio de su comparecencia asegurando que no tendrá ninguna alternativa en forma de «asignatura espejo», y confirmando la creación de la asignatura de valores éticos y cívicos centrada en «los derechos humanos» y las «virtudes civico-democráticas» como existe desde hace tiempo, según la ministra, en otros países europeos.