La Guardia Municipal de San Sebastián desalojó del salón de plenos a los ediles de Batasuna.

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AGENCIAS-SAN SEBASTIÀN Batasuna y los radicales desafiaron ayer al juez Garzón llevando a cabo diversos actos, los primeros en las instituciones y los segundos en las calles. El pleno del Ayuntamiento de Zaldibia, gobernado por Sozialista Abertzaleak (SA), aprobó ayer nombrar 'hijo predilecto' al vecino de la localidad Odei Galarraga, uno de los dos etarras fallecidos el pasado lunes en Bilbao. Asimismo, la Corporación, integrada por nueve concejales de SA, aprobó una moción en la que expresó su solidaridad con la familia de los dos fallecidos, y acordó hacerse cargo de los gastos que supongan para la familia de Galarraga su fallecimiento. También se decidió poner la ikurriña de la Casa Consistorial a media asta en señal de duelo.

En San Sebastián la sala de plenos del Ayuntamiento volvió a registrar unos incidentes que ya parecen ser habituales en el País Vasco desde que el Parlamento central aprobara la Ley de Partidos Políticos que insta a la ilegalización de Batasuna. En mitad del debate político dirigido por el alcalde, Odón Elorza, los concejales del Grupo Sozialista Abertzaleak desplegaron carteles con la inscripción «PP, PSOE fascistas. Dejad en paz a Euskal Herria. El pueblo no perdona. PNV-EA, siervos de España» para denunciar el «estado de excepción» que, según HB, se refleja en los bares, los lugares de trabajo y el propio pleno del consistorio.

Elorza no consintió la actitud de los ediles y les dió dos minutos para abandonar el salón. Ya por la mañana, al inicio de la sesión, los mismos concejales habían exhibido otras pancartas en las que se criticaban las actuaciones de la Guardia Civil y la Ertzaintza y se reclamaba el derecho de manifestación. Ocurrió justamente después de la intervención de la portavoz del Grupo Popular, María San Gil, que mostró su pesar por el atentado del martes.