José Solano, con su puerta rota del trastero donde vive en la calle Pare Miquel Mir. | M. À. Cañellas

TW
5

José Solano, quien es presidente de la Asociación de Personas Dominicanos en Mallorca, es además víctima de agresiones verbales por parte del policía sancionado por las infraviviendas. Actualmente, vive en uno de los ocho trasteros ilegales ubicados en Pare Miquel Mir –estos habitáculos, junto a otros, sancionados por parte del Gover–.

En esa dirección, habita un gran número de dominicanos, también insultadas por parte del propietario. Hace una semana, José Solano interpuso una denuncia en la Policía Nacional por un delito de odio por racismo.

Los hechos ocurrieron cuando llamó al policía porque sufrió de vértigo, y cuando quiso salir del trastero la puerta se quedó bloqueada. Tras mucha ayuda, logró salir, pero pidió al propietario si podía arreglarla, a lo que él se negó, según cuenta Solano.

«Me llegó a decir que los dominicanos no valemos nada, y que no tenía que haber alquilado a gente como nosotros porque damos problemas», explica. Solano ha recogido numerosos testimonios de otros dominicanos que han sufrido las mismas amenazas por parte del policía.