Representantes del sindicato, en el cementerio de Palma. | Redacción Digital

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UGT ha denunciado este viernes que, en lo que va de año, han fallecido ya en accidente laboral en Baleares 19 personas, más del doble que entre enero y octubre de 2022, cuando murieron 8 personas, durante el acto en recuerdo de las víctimas del Polvorín de Sant Ferran, accidente ocurrido en 1895. El sindicado ha organizado una ofrenda floral a los 97 trabajadores, la mayoría mujeres y niñas, que murieron el 25 de noviembre de 1895 en el accidente laboral del Polvorín de Sant Ferran, el más grave de la historia de Baleares, ha recordado UGT en un comunicado.

Durante el homenaje en el cementerio de Palma, UGT ha recordado también a las 19 personas que han muerto este año mientras trabajaban o se dirigían a su puesto de trabajo. Ha denunciado que la accidentalidad laboral en Baleares ha crecido y que continúa siendo la comunidad autónoma con más siniestros en relación al número de afiliados a la Seguridad Social, por lo que ha pedido a las empresas más inversión en prevención de riesgos. UGT ha insistido en que la tragedia del Polvorín de Sant Ferran no debe olvidarse porque no se puede permitir que vuelva a suceder una negligencia empresarial como la que se cometió hace 127 años.

El accidente laboral ocurrió en una zona cercana a donde está ahora el edificio de Hacienda, mientras un centenar de trabajadores estaban recuperando pólvora y otros materiales obsoletos que habían servido de munición al Ejército español. Las medidas de prevención eran prácticamente inexistentes. Se calculó que en el momento de la explosión debía de haber más de 100 kilogramos de pólvora a los pies de los trabajadores, cuando una detonación desencadenó la tragedia. Cerca de cincuenta trabajadores, casi todas mujeres y niñas, murieron al instante.

El resto, lo hicieron en pocas horas o días, sin que haya constancia de que hubiera supervivientes. Tan solo había transcurrido un mes desde que un empresario catalán, Gabriel Padrós, había conseguido la contrata del ejército para inutilizar armamento. Si hubiera aplicado las medidas de prevención de aquella época, probablemente, no habría ocurrido una desgracia de tal magnitud. Toda Mallorca y el resto de España se conmovió por el suceso, que provocó que se abrieran cuentas de donaciones y colectas.

Con los años se borró del recuerdo el accidente del Polvorín de Sant Ferran, uno de los accidentes laborales más sangrientos del país, que UGT quiere mantener vivo en el recuerdo porque «algunos empresarios en el siglo XXI todavía tienen el objetivo de reducir todo lo posible los costes para sacar la máxima rentabilidad, sin pensar en la seguridad de los trabajadores». Según el sindicato, a pesar de que en España ha habido esfuerzos por instaurar protocolos de prevención, aún no son suficientes para garantizar la seguridad de todos los trabajadores.