Turistas paseando por el centro histórico de Palma. | M. À. Cañellas

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Viajar en pleno julio y agosto conlleva toda una serie de problemas añadidos, principalmente porque son los meses punta del verano donde mayor concentración de turistas se produce en los principales destinos vacacionales. La empresa tecnológica de alquileres vacacionales Holidu, con sede en Munich, ha realizado un estudio de las ciudades europeas más saturadas comparando el número de turistas anuales en 2019 con el de habitantes.

Palma, aunque pueda sorprender, no aparece en la citada lista pese a confluir en dichos meses cruceros, alquiler turístico vacacional y el resto de alojamientos. En primer lugar se sitúa Dubrovnik. La ciudad costera croata del mar Adriático, con apenas 41.671 habitantes, atrae a 1.500.000 de turistas. Detrás se encuentra Venecia, en la que por cada residente llegan al año 21,3 visitantes.

En tercer y cuarto lugar encontramos muy cercanas a Brujas, en Bélgica, y a Rodas, en Grecia, con tasas de visitantes por residente de 21,1 y 20,9, respectivamente. El cierre de los cinco destinos más repletos de turistas lo encontramos en Reikiavik, la capital de Islandia, con dos millones de viajeros.
Este ranking se cierra con otras cinco ciudades. Así, en sexto lugar encontramos a Florencia, seguida por Heraklion (Creta), Ámsterdam, Dublín y Tallin (Estonia), con tasas de turistas por habitante que van desde los 13,5 a los 9,6.

Muchas de estas ciudades - caso Venecia, Dubrovnik, Brujas, Àmsterdam y Dublín- han aprobado normativas específicas para regular la llegada de visitantes y evitar la saturación. Venecia es el ejemplo más claro de esta estrategia. Uno de sus principales problemas es el de los day-trippers, turistas que suelen proceder de cruceros que hacen escala durante unas horas y no ofrecen ninguna ventaja económica real a la ciudad. La Autoridad Portuaria de Venecia y el ayuntamiento de la ciudad llegaron a prohibir en agost ode 2021 que los cruceros naveguen por el centro y, a partir del 16 de enero de 2023, Venecia está exigiendo también a los turistas de un día que reserven y paguen una entrada a la ciudad. Para evitar abonar estos impuestos, los touroperadores y agencias de viajes recomiendan pernoctar al menos 2 ó 3 noches. Asimismo, los meses ideales para visitar Venecia son de septiembre a noviembre.

El complejo equilibrio entre turistas, visitantes y residentes es algo generalizado por toda Europa. Si antes de la pandemia de la COVID-19 ya había problemas, desde el año 2021 la situación se ha ido complicado por el incremento espectacular de los viajes propiciados por las aerolíneas de bajo coste, low cost; las agencias on-line, las agencias de viajes tradicionales y los touroperadores, principalmente alemanes y británicos.

La visita a ciudades clásicas es, además, un problema añadido porque polarizan la mayor afluencia de visitantes de abril a octubre; de ahí que Dubrovnik y Venecia ocupen los primeros puestos del ranking. El caso de Palma es también singular, ya que la regulación del número de escalas diarias de cruceros al puerto, estipulado a tres en el período 2022-2024, ha provocado una reducción del turismo de cruceros y, con ello, la saturación en el Casc Antic de la ciudad por este segmento vacacional. Sin embargo, cuando por cuestiones meteorológicas el día no acompaña para ir a la playa, Palma registra una avalancha turística procedente de toda la Isla.