Curso a los alumnos de hosteleria sobre el consumo responsable de alcohol | Teresa Ayuga

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Una vez ingerido el alcohol no hay nada que se pueda hacer para paliar sus efectos más que dejar pasar el tiempo. Por cada copa de vino o cada botellín de cerveza es necesaria una hora, «no ayuda ningún falso mito como es tomar agua con sal o provocar el vómito porque, al fin y al cabo, el alcohol está en la sangre», indica la psicóloga, Sara Peciña.

Es una de las primeras lecciones que esta especialista ha impartido a los alumnos de Hostelería de la UIB, gracias a una formación específica prevista en el Plan Nacional de Prevención de Drogas para reducir los riesgos asociados al consumo de alcohol. La dispensación responsable no es una tarea fácil de ahí que les tuvieran que dar una serie de pautas para afrontar las situaciones más complicadas.

Borrachos

Cómo dejar de servir. Frente a un cliente visiblemente ebrio «lo mejor es prevenir para que no vaya a más», explica Peciña. Es de ayuda, añade, que en los locales haya cartelería visible con las normas del consumo de alcohol para que así el trabajador se refiera a ellas. «Hay que mirar a los ojos, con una comunicación clara, contundente y con respeto, sin hacer juicios», advierte. «Describir la situación y ofrecer una alternativa de consumo sin alcohol, ayuda», concluye.

Menores

Cómo pedir el DNI. El cerebro de una persona está en desarrollo hasta los 22 o 23 años, por lo que no es recomendable el consumo excesivo de alcohol que, además está prohibido hasta los 18. «¿Creéis que en Mallorca se sirve alcohol a menores?», pregunta la especialista. A lo que los alumnos responden que sí, sin vacilar. En el mundo de la restauración, en caso de duda, «hay que pedir siempre el DNI, si te equivocas te disculpas y ya». Las consecuencias, advierte Peciña, pasan por las sanciones al local.

Disuadir a coger coche

Ofrecer alternativas. Según la responsable de la formación, muchos hosteleros le retiran la llave del coche a los clientes más borrachos porque en muchos casos son de confianza y, además, «en el 90 % de los casos no se acuerdan». Si no es el caso, «hay que intentar retenerle porque el ritmo de eliminación es de 10 gramos a la hora».

Accidentes

¿Y si se queda inconsciente? «Es la situación más grave que puede suceder en un establecimiento de hostelería, si alguien se queda inconsciente hay que llamar al 112». La pauta es clara pero, además, «por teléfono les darán todas las instrucciones a seguir», y «si sabemos reanimación, ayuda muchísimo», añade la experta.

Peleas

Deben abandonar el local. Cuando el cliente ha mezclado alcohol con otras sustancias lo habitual es que no atienda a razones. Hay que intentar «seguirles la corriente, sin hablar mucho, e invitarles a salir». Se recomienda anticipar la situación.