Playa de Can Pere Antoni, en Palma. | T. AYUGA

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El episodio de calor propio del mes de julio que está afectando a España esta última semana de abril y que no terminará hasta el domingo 1 de mayo, ha pulverizado medio centenar de récords de temperaturas máximas o mínimas en buena parte del país, un fenómeno que tiene un periodo de recurrencia de una vez cada 150 o 200 años, según afirman meteorólogos de eltiempo.es En rueda de prensa, la meteoróloga Mar Gómez, ha explicado que los factores que favorecen estos valores tan altos son la estabilidad en superficie por el anticiclón, que inhibe la formación de nubes y que evita el desarrollo de precipitaciones, lo que da lugar a una alta insolación, con cielos despejados, alto índice de radiación solar y un riesgo de incendios muy alto o extremo en buena parte de la Península y Balears.

«Esta estabilidad no encuentra obstáculo alguno», destaca Gómez que explica como una suma de factores provoca un recalentamiento de la masa de aire que se puede comparar como «un horno» que ha disparado las temperaturas a valores récord. De momento, hasta el miércoles por la tarde se han batido «más de 20 récords» de temperaturas máxima en abril, como por ejemplo en el aeropuerto de Córdoba, donde se llegó a 35 grados centígrados (ºC), cuando el anterior récord era de 34ºC. En Jerez de la Frontera, que tiene datos desde 1946, se superó su antiguo récord por más de un grado y también se han registrado récord de temperaturas mínimas muy altas, como en los aeropuertos de Zaragoza y de Lugo. Ambas estaciones, que disponen de datos desde los años 40 y 50 respectivamente, marcaron una mínima de 15,9ºC en Zaragoza y de 14,2ºC en Lugo.

«No son noches tropicales pero sí récords», ha insistido la meteoróloga que espera que este jueves y viernes se registrarán mínimas que no bajarán de 20ºC. Precisamente, en el marco de este episodio prevé que este jueves y viernes serán los días más cálidos de la semana con máximas que alcanzarán «fácilmente» los 37ºC en Córdoba; que superarán los 30ºC en gran parte del interior peninsular, en zonas de la meseta norte y en el valle del Ebro. El viernes volverán a subir aunque en menos zonas pero también podrán perder «algunos grados» en Extremadura, el Cantábrico, en el este de la Península, en Baleares, Galicia y en la meseta norte. Sin embargo, volverán a ver los 37ºC en el valle del Guadalquivir y los 36ºC en la Mancha albaceteña. A partir del sábado llegará un «alivio térmico» por el oeste de la Península y en puntos del extremo norte, pero subirán en el Mediterráneo, donde por ejemplo en Murcia podrán alcanzar 37ºC.

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La meteoróloga prevé que el descenso «más importante» y casi generalizado llegará el domingo, cuando de superar los 30ºC en el interior peninsular pasarán a los 25ºC. «Es un valor bastante más llevadero», ha comentado Gómez que, sin embargo señala que seguirán pasando de los 30ºC en Extremadura, Andalucía o Murcia. Pero este alivio de las temperaturas será temporal porque prevé que el martes vuelvan a repuntar de forma importante pero no tanto como esta semana. «Este calor es más propio de los meses de julio que de finales del mes de abril. Y lo estamos notando también por las noches. Las mínimas en algunas localidades no bajan de los 20ºC», ha indicado. En este contexto de calor y sin precipitaciones, avisa de que se incrementará el riesgo de incendios durante estos días hasta una situación que «podría corresponder perfectamente a los meses de verano», en los que predomina el riesgo «muy alto y extremo» en muchas zonas. De hecho, ha añadido que el riesgo es este jueves extremo en zonas de Andalucía, sur de Extremadura, áreas del este de Castilla-La Mancha, Valle del Ebro, en el interior de la Comunidad Valenciana, interior de Murcia, pero que se amplía en la jornada del viernes pues al resto de Castilla-La Mancha, zonas del sur de Aragón, norte de Cataluña, norte de Aragón, Comunidad de Madrid. «Los mapas son bastante impactantes», advierte asimismo el meteorólogo de Eltiempo.es Mario Picazo que avisa de incendios tan graves como en un episodio de calor de los meses de verano. Del mismo modo, Gómez señala del elevado índice de radiación ultravioleta y pide precaución en esta época en la que la población se expone al sol con menor conciencia de su peligrosidad.

Episodio extraordinario: una vez cada 200 años

Una situación «extraordinaria» como la actual, con anomalías térmicas en muchas zonas de más de 15 grados centígrados por encima de lo normal, «no es habitual». Por ejemplo, en Sevilla, la máxima absoluta en el mes de abril se alcanzó en 1997 con 35,4ºC y nunca han llegado a 37ºC. Según algunos cálculos de distribución estadística, alcanzar los 37ºC en abril es un valor que se alcanzaría «una vez cada algo más de 100 años» y los 38ºC, que podrían llegar a alcanzarse en este episodio, serían «aún más excepcionales se alcanzarían aproximadamente 200 años». En el caso de Madrid, solo se alcanzan 31ºC en abril una vez cada 200 años; en Zaragoza, una vez cada 200 años se pueden alcanzar 33ºC. Por tanto, insiste en que esta es una situación «muy atípica, muy anómala que podría darse como mucho dos o tres veces» pero que ahora podría convertirse en «una nueva normalidad debido al cambio climático» algo que en la actualidad tiene un periodo de retorno de más de 200 años. De cara al mes de mayo, eltiempo.es prevé que el calor por encima de lo normal se mantenga y por tanto, Europa debe prepararse «para un verano abrasador con España en el top más tórrido». De momento, el domingo seguirán las lluvias débiles en el norte de Galicia, resto de las comunidades cantábricas, también en La Rioja y norte de Navarra. De nuevo este día, podrían formarse tormentas en los Pirineos y también al noreste de Cataluña, sin descartarlas en las Islas Baleares.

El mes de mayo comenzará con precipitaciones que podrían afectar al nordeste peninsular y Baleares. El norte del País Vasco y de Navarra, en los Pirineos y el este de Cataluña y Menorca podrían acumular aún algunos litros, tanto el lunes como el martes, donde podría llover de forma más débil en las mismas zonas y que podrían intensificarse las precipitaciones en Islas Baleares. En cuanto a sequía prolongada los meteorólogos se deben a la presencia de persistentes anticiclones que han bloqueado el paso de las borrascas Atlánticas que suelen llegar en invierno y primavera a España. Asimismo, en niveles más altos de la atmósfera de forma intermitente han permanecido dorsales, que son estructuras atmosféricas que se traducen en mayor estabilidad, ya que el aire seco que desciende y se calienta al llegar a la superficie. De cara al futuro cercano sobre precipitaciones, Picazo señala que tanto en España como en otras zonas del Mediterráneo seguirá la tendencia hacia un clima más seco. Cuánta sequía tengamos dependerá de cuánto calentemos la temperatura global respecto a periodos pre-industriales. Picazo explica que a mayor calentamiento, mayor número de periodos de sequía y duración. En un escenario de calentamiento de 2 a 3ºC respecto a períodos preindustriales, España y otras muchas zonas del Mediterráneo experimentan un escenario cada vez más seco. Por el contrario prevé que otras zonas del norte de Europa e incluso muchas regiones tropicales verán la precipitación aumentar.