El doctor y presidente de la AECC en Balears, Javier Cortés. | Redacción Local

22

El médico y presidente de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Baleares, Javier Cortés, pasó su cuarentena, en los inicios de la pandemia, leyendo, escribiendo y escuchando música pero de la buena, matiza. Mientras sonaba de fondo Luis Eduardo Aute o incluso a Mozart, el doctor Cortés gestó Cuartillas Confinadas, un libro que recoge los pensamientos y vivencias más personales de su experiencia con esta crisis sanitaria. Se trata de la cuarta obra del doctor pero la primera que pone a la venta a fin de que todo lo recaudado se destine a la asociación.

¿Cómo surgió la idea de estas cuartillas?
— Surge de la necesidad de mantener algún tipo de comunicación íntima con la gente que quiero, de enfrentarme a una cuartilla para expresar lo que un día siento o pienso. Por una parte, he querido transmitir cuáles son mis ideas y pensamientos relacionados con la pandemia que vivimos. En las páginas aparecen historias que me pasaron o comentarios que se me ocurrían. En definitiva, un cocido de ideas con el máximo respeto posible.

Son sus vivencias.
— Sí. La primera cuartilla fue a raíz de una llamada telefónica con un gran amigo mío que trabaja en el Hospital Clínico de Madrid. Él me cuenta cómo lo está pasando. Tras esta conversación, a principios de la pandemia, me produjo una catarata de emociones y de sensaciones y a partir de ahí empecé a escribir.

El dinero recaudado lo destinará íntegramente a la AECC.
— Sí. Este es el primero de mis cuatro libros que pongo a la venta. Es una iniciativa de la asociación a nivel territorial. Estamos en una situación de gran conflicto social, económico y familiar. Necesitamos más recursos para ayudar a más gente y sobre todo a la investigación en oncología para que no decaiga, ya que corremos el riesgo de que la COVID-19 se lo lleve todo.

¿Qué le viene a la cabeza cuando vuelve a releer sus escritos?
— Algunas veces me despierta una sonrisa y otras una cierta amargura al leer lo que ocurrió en la primera ola. Pero intento siempre que tanto la alegría como la amargura estén teñidas de esperanza. Confío en que todos salgamos de esta situación si todos hacemos las cosas bien. Es importante tener una buena conducta social y una cobertura vacunal completa. A mí me han insultado por decir a algunos que se pusieran la mascarilla.

¿Cómo ha impactado esta tercera ola a la investigación contra el cáncer?
— Hicimos un estudio, junto a la Asociación Española de Oncología y la Sociedad Española Oncología Radioterápica, en la segunda ola y se decía que, a nivel nacional, había un 20 % de retroceso en los procesos diagnóstico. Este hecho tiene una cierta transcendencia porque retrasar un diagnóstico significa empeorar un pronóstico. Pero en conjunto, la asistencia del enfermo oncológico no ha sufrido retrasos llamativos por la pandemia.

¿Cree que se podría haber evitado este nuevo impacto?
— Estamos en la peor de las situaciones, así que hay que aprender de lo que ocurrió en un principio. Pero no es lícito que, con lo que sabemos ahora, se critique cualquiera de las actuaciones sociales, médicas o políticas de marzo 2020. No sabíamos nada de esta enfermedad, pero ahora sí y bastante. Por ello, yo creo en las recomendaciones que dice la Organización Mundial de la Salud: es preferible medidas cortas y duras que medidas largas. Es decir, un confinamiento total para así segar las raíces de este virus.

¿Cuándo entrarán los pacientes oncológicos en la vacunación?
— Desde la asociación llevamos reclamando que sean vacunados lo antes posible. Deberían entrar de manera preferente en el segundo grupo, algo que veo muy claro ya que estos pacientes, en muchos casos, tienen problemas de inmunidad.

¿Qué opina de los directivos vacunados antes de tiempo?
— Creo que los gerentes de los hospitales deben vacunarse, así como los directivos, estén o no en primera línea. Otra cosa es que haya alcaldes, ajenos a ambientes de riesgo, que se vacunen ahora. Me parece patético.

La investigación del cáncer en España, en la cola de Europa
El presidente de AECC Balears, Javier Cortés, asegura que España está muy por debajo de la media europea en investigación del cáncer y en la investigación biomédica, en general. La asociación destina un 18 % del dinero para promover los estudios científicos. Por otra parte, menciona la importancia de la investigación para evitar fuga de cerebros y más avances en la salud.