Uno de los almacenes alquilados donde se guarda el material sanitario. | M. À. Cañellas

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La pandemia sigue su curso y el futuro a corto plazo no es halagüeño. De ahí la importancia de estar preparados para el otoño. Salut resume en cifras: 20 millones de máscaras quirúrgicas, 2 millones de máscaras FFP2, 18 millones de guantes de nitrilo, 282.000 batas quirúrgicas, 388.000 monosintegrales, 253.000 gafas de protección y 45.000 pantallas.

«El objetivo del Servei ha sido comprar material sanitario por encima de las necesidades actuales para guardar almacenado el stock de cuatro meses», explica el director de gestión y presupuestos, Manuel Palomino. Y es que a día de hoy se han importado 450 toneladas de material desde el mes de marzo por valor de 45 millones de euros y se ha hecho acopio para cuatro meses. «De esta manera, en caso de que se produzca un repunte de la epidemia por la COVID-19, contaríamos siempre con una reserva de material sanitario que garantizaría no quedarnos desabastecidos en caso de un repunte mundial», añade.

Hospitales

A la par que el stock de material sanitario, cada hospital público de Balears ha realizado su propio plan de contingencia con el que se reorganizarían si fuera necesario. Entre todos se hen reservado mil camas para pacientes con la COVID-19 o sospechosos. En Son Espases, en concreto, se prevén 253 camas para ingresos de pacientes pendientes de confirmación y 196 camas más para pacientes positivos ya confirmados. Asimismo, se dispondrá de otras 200 en Son Llàtzer; 85 camas en el Hospital de Inca; 51 en el Hospital de Manacor; 22 en el Hospital Mateu Orfila de Menorca y 70 en Hospital Can Misses de Eivissa.

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Todos los pacientes sospechosos de estar infectados por el virus serán ingresados en habitaciones individuales, ya que el objetivo es agrupar, en la medida que se pueda, a este perfil de pacientes por áreas.

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Rastreadoras en la central de coordinación COVID-19 del Molinar. Foto: PILAR PELLICER

Los planes de contingencia también prevén incrementar el número de camas de UCI para enfermos críticos hasta 173. En concreto, Son Espases podría disponer de 40 que se añadirían a las 33 actuales; Son Llàtzer, de 31 más; Inca y Manacor, de 12 más cada uno; el Mateu Orfila, de 6 más; y Can Misses de otras 24.

Además, la red pública hospitalaria contará, si es necesario, con el Hospital Sant Joan de Déu, el Hospital de la Cruz Roja, el Hospital de Llevant, el Grupo Quirón, el Grupo Asistencial Juaneda, el Hospital de Muro, la Policlínica Nuestra Señora del Rosario (Ibiza) y la Clínica Juaneda (Menorca).

Centros de Salud

Los centros de salud y las unidades básicas continuarán aplicando el nuevo modelo organizativo que se implementó a raíz de la pandemia. Se trata de un istemaque potencia la atención telefónica con el objetivo de dirigir al paciente hacia el profesional que mejor pueda resolver su necesidad antes de que acuda al centro para ser más eficientes y ágiles. Según Salut, la proporción en la Atención Primaria ahora es de un 60 % de consultas telefónicas y un 40 % de presenciales, aunque hay médicos que denuncian que el 90 % de sus consultas son por teléfono. Como consecuencia de la crisis sanitaria de la COVID-19 se implantaron dos circuitos diferenciados en función de si el usuario presenta síntomas y signos de enfermedad respiratoria o no. La situación de incremento de casos y de incidencia del coronavirus en las últimas semanas hace necesario continuar con las medidas de prevención previstas.