Los efectos de la crisis de Thomas Cook se trasmiten en cadena a sus proveedores en las Islas que, al no recibir pagos, a su vez no pueden hacer frente a sus compromisos y tienen que recurrir a fórmulas legales para evitar procedimientos más duros de quiebra. Al mismo tiempo, las filiales del grupo, también se han declarado en preconcurso o en concurso voluntario. | Reuters

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Efecto dominó. La quiebra de Thomas Cook y la declaración en preconcurso o concurso de acreedores de varias de sus filiales españolas ha arrastrado ya a los juzgados de lo Mercantil a varias empresas mallorquinas. En todos los casos se trata de proveedores del touroperador británico que, ante la previsión de impago que se les avecina o que ya se ha producido han tenido que adoptar medidas para protegerse de esa situación de insolvencia. Al menos en uno de los casos, una empresa presentó una declaración de preconcurso justo el mismo día en que sus acreedores instaban el concurso forzoso.

Además de a empresas hoteleras, la situación de Thomas Cook afecta a otro tipo de mercantiles, sobre todo empresas de reformas y despachos de arquitectos que tenían un importante cliente en la empresa británica y que han adelantado pagos a sus propios proveedores. De hecho, la previsión es que más mercantiles de este tipo tengan que adoptar medidas legales para evitar mayores daños por la quiebra.

La declaración en preconcurso supone que la empresa que la adopta toma una posición defensiva. Durante cuatro meses, prorrogables otros dos, tiene plazo para negociar con sus acreedores una salida a una situación de insolvencia sin que se le pueda instar un concurso forzoso y sin que se dé publicidad a la situación. Durante ese plazo puede pedir el levantamiento de esa declaración si consigue financiación o si alcanza un acuerdo en torno a la deuda.

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Filiales

Esta es la misma opción por la que se han decantado cinco filiales de Thomas Cook, que ha planteado esta declaración en juzgados de Palma. Se trata de empresas como domicilio fiscal en España, con sede tanto en Baleares como en Canarias. La última en tomar esta decisión ha sido la compañía aérea Balearic, vinculada a Condor, la principal división de transporte de la empresa ahora en quiebra. Con esta son seis la filiales que están en los juzgados de Palma y de estos concursos dependen más de 3.400 empleados, que serán los que tengan prioridad para cobrar, por delante de Hacienda y la Seguridad Social. La empresa dedicada a gestionar las estancias en la Isla, In Destination Incoming SLU, con sede en Palma, ha sido la única en dar el paso de declararse en concurso voluntario y ya ha sido nombrado un administrador concursal, de la firma Price Waterhouse Cooper.

Thomas Cook ha acumulado en Mallorca los concursos. En total, el grupo tenía registradas en España 27 mercantiles, de las que 14 están radicadas en Mallorca. Estos procesos estarán pendientes a la hora de manejar los créditos del procedimiento principal de liquidación de la mercantil.