Varias personas adquieren artículos de material escolar en una tienda especializada. | DANIEL ESPINOSA

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Por mucho que se hable de la cuesta de enero, que las familias tienen que pasar tras los excesos navideños, hay otra ‘cuesta’ que los padres temen especialmente: la de septiembre. Según un estudio realizado por la entidad Kelisto, cada familia de Baleares gastará de media unos 912 euros en la vuelta al colegio por hijo, cifra que subirá hasta los 1.200 euros por los gastos a lo largo del curso, según apunta la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) a nivel estatal.

Fuentes del sector afirman que desde 2012 o 2013 muchas familias optan por adquirir en septiembre todos los artículos necesarios para el curso y financiar el gasto, dadas las facilidades que ponen diversas empresas del sector para hacerlo. La tendencia de financiación está al alza, y actualmente más de un tercio de las familias optan por domiciliar mes a mes estos gastos, especialmente si tienen más de un vástago.

Desde El Corte Inglés explican que hay diferencia de gasto entre los centros públicos, concertados y privados, así como entre las etapas. En Primaria, los gastos de material escolar y zapatos para el colegio suponen una media de 150 euros para los colegios públicos, mientras que en los centros concertados el gasto asciende hasta los 400 euros y en las escuelas privadas rozan los 700, ya que estos centros suelen llevar uniforme. A estos gastos hay que añadir los libros, que pueden ir desde los 150 hasta los 300 euros, dependiendo el centro.

En cuanto a la Educación Secundaria, se estima que el gasto de septiembre oscila entre los 500 y los 700 euros.

Albert Lobo, vicepresidente de la Federació d’Associacions de Famílies d’Alumnes (FAPA), se remite a datos de la OCU y explica que «lo mínimo para empezar el curso son 120 euros en centros públicos que no utilizan apenas libros, pero el desembolso puede llegar hasta los 1.000 euros», algo que considera que «contraviene el principio de gratuidad de la educación».

Lobo asegura que «es un problema que hemos trasladado a la administración, que palia mínimamente el gasto. Aún quedan muchos pasos por dar».