Imagen de archivo de un grupo de personas paseando por uno de los caminos del bosque de Bellver. | R.L.

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El Ajuntament de Palma quiere limitar la presencia de corredores, ciclistas y perros en el bosque de Bellver para detener el deterioro que se está produciendo.

Según el regidor de Infraestructures i Accesibilitat, Rodrigo Romero, se ha realizado un diagnóstico del estado del bosque de cara a la redacción del plan de gestión y de usos de esta zona verde a 30 años vista y este estudio «ha constatado la necesidad de restringir el paso por algunos accesos, cerrar el camino perimetral e intensificar el mantenimiento general».

Según expuso el responsable municipal, existe una vegetación baja, de arbustos básicamente, que si se continúa pisando continuamente, como ocurre ahora, terminará por desparecer. La idea es señalizar los caminos existentes para que sean por donde transiten las personas que pasean, hacen deporte o van en bici, así como los animales.

Se eliminarán los caminos que no existían pero que se han ido creando por el paso continuado de muchas personas. La Policía Montada sancionará a aquellos ciudadanos que transitan por fuera de las rutas marcadas.