Fachada de la sede del Partido Popular en la calle Genova. | Fernando Alvarado

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Los investigadores del ‘caso Son Espases’ sospechan que el PP pudo financiar la reforma de una de las plantas de su sede madrileña de la calle Génova con el dinero que pagó la constructora de Juan Miguel Villar a cambio de la adjudicación de las obras y de la explotación del hospital de referencia de Balears.

La hipótesis, negada hasta la extenuación por Villar Mir en sus declaraciones en el Parlament y ante el juez José Castro, ha cobrado más fuerza tras los avances experimentados en la ‘operación Púnica’ a cargo del juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco.

Un familiar de Villar Mir, su yerno, Javier López Madrid, aparece involucrado en la trama como supuesto autor de una donación de un millón de euros al PP, según consta en una agenda incautada al exnúmero dos del PP madrileño, Francisco Granados, actualmente en prisión.

Las pesquisas desarrolladas en Madrid cifran en 400.000 euros el dinero abonado por el PP «de origen desconocido».
Los ‘populares’ habrían pagado 1,5 millones de euros por la reforma de su sede madrileña entre 2006 y 2008, sin que esa cantidad esté reflejada en su contabilidad oficial. Villar Mir había sido elegido ‘a dedo’, presuntamente, por el ex president Jaume Matas para acometer la gigantesca obra, con un presupuesto de casi 800 millones de euros, pero ese acuerdo fracasó al filtrarse que OHL iba a ser el ganador del concurso público. Finalmente, la construcción del hospital recayó en una filial del grupo que lidera Florentino Pérez.