El instituto Biel Martí de Ferreries fue uno de los centros de Balears que realizó un minuto de silencio. | Redacción Local

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El Institut per a la Convivència i l’Èxit Escolar lleva sin director desde octubre de 2014. Es decir, ocho meses en pleno curso escolar, después de que se marchara su último director, Jaume Isern.

El Institut se creó en enero de 2008 y sus objetivos son la prevención de situaciones de conflicto, la búsqueda del éxito escolar, la socialización y la formación complementaria del alumnado, así como el análisis, la evaluación y la valoración de la convivencia en los centros educativos.

Después del ataque de un alumno el pasado 20 de abril en el instituto Joan Fuster, de Barcelona, tanto a sus compañeros como a los profesores se vuelve a cuestionar si estos incidentes se deben a un incremento de la conflictividad en las aulas o simplemente se trata de casos aislados.

La catedrática de Educación de la UIB Carmen Orte asegura que el caso de Barcelona «es un hecho aislado, inesperado y muy grave». Según Orte, que se muestra muy cauta a la hora de hablar de este caso, «todo apunta a un brote psicótico, el chico no estaba bien». Y añade que «las escuelas no deben ser como los aeropuertos, que se revisa todo lo que entra».

«El ‘bullying’ siempre está presente porque hay personas que para tener una personalidad propia recurren al acoso», comenta Orte, que no cree que ahora exista una mayor conflictividad en los centros educativos que genere episodios como el del instituto barcelonés.