El conseller de Turisme Jaime Martínez. | Joan Torres

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La primera polémica del primer pleno del último periodo de sesiones del Parlament se centró en la política turística.

Un pregunta de la diputada socialista Bel Oliver sobre la presencia de Balears en Fitur, dos preguntas sobre la privatización de AENA y una interpelación del diputado de MÉS David Abril sobre el modelo turístico obligaron al conseller de Turisme, Jaime Martínez a intervenir en varias ocasiones y a un cruce de acusaciones.

David Abril acusó al Ejecutivo de «trabajar para el lobby hotelero» y obligó al conseller a salir en su defensa asegurando que aunque hay cadenas que invierten fuera de las Islas «siempre» reinvirten en Balears.

La socialista Bel Oliver criticó la presencia balear en Fitur, incluso señaló que «las malas relaciones» del president Bauzá con el ministro Soria fueron la causa de que el rey Felipe VI no se parara en el pabellón balear. «Le dijo que no fuera», según Oliver. También criticó que en un proyecto avalado por el Govern se incluyeran fotografías de playas del Caribe. Martínez se molestó, le dijo que no se centrara en «la anécdota» y censuró su papel como consellera insular de Turisme de Mallorca.

Además sobre la privatización de AENA, el socialista Borrás y David Abril censuraron al Govern, y concretamente a Bauzá, que no hubiera dejado oír su voz para «defender los intereses de Balears».

La última embestida llegó con una interpelación, también de Abril, sobre el modelo turístico, para el que reclamó un cambio. El diputado aseguró que los grandes grupos hoteleros dictaban al Ejecutivo su política.