El Espai Gastronòmic del Mercat de l'Olivar ha acogido este lunes la entrega de los premios anuales de la Associació de Periodistes i Escriptors Gastronòmics de les Illes Balears (APEGIB), que alcanzan su tercera edición. Como novedad, se ha estrenado una categoría, la del premio a título póstumo, otorgado a Caty Juan de Corral, quien fuera presidenta de honor de la asociación y fallecida recientemente.

El premio ha sido recogido por sus familiares, entre ellos su hija Lydia E. Corral y su nieta Lydia E. Larrey, que han tomado su relevo como periodistas y amantes de la gastronomía. Los premios de este año en las siguientes categorías han sido para Andreu Genestra (Chef del año); Ombú (restaurante revelación); Manu Pérez (Maître/sumiller del año); Tomeu Arbona (repostero del año); Montserrat Pons i Boscana (Recuperación/promoción de producto local) y Jordi Casasayas, por su trayectoria profesional.

Otra de las novedades de esta tercera edición ha sido el estreno en público del nuevo presidente de la asociación, el menorquín Bep Al·lès, así como el formato de la entrega, en un ambiente distentido en el que el público ha podido degustar productos locales aportados por entidades destinadas a la promoción del producto balear de calidad. Así estaban representados la sobrasada de Mallorca, el aceite con D.O. Oli de Mallorca, quesos de Menorca, formatges Binigarba, vinos de las bodegas de la asociación Petits Cellers, el gin Xoriguer que ha servido un novedoso cóctel, cocas del espacio D'Origen y una variada muestra de repostería a cargo de la Associació de Forners i Pastissers de les Illes Balears.

A la entrega de premios han asistido representantes de distintos sectores relacionados con la gastronomía y la producción agraria: restaurantes, bodegas, productores de embutidos, de quesos, de destilados, entre otros, así como el conseller de Agricultura, Biel Company, quien ha cerrado el acto con un profuso reparto de consejos: a los restauradores y hoteleros, que apuesten por el producto local en sus establecimientos; a los productores, que elaboren productos de calidad en los que se aúne la tradición y la innovación tecnológica; y a la Associació de Periodistes Gastronòmics, que continúen con su labor de promoción de la gastronomía balear "pero con vuestros propios medios, sin depender de subvenciones ni instituciones, para poder hacerlo con libertad".