Lo Reyes, durante la inauguración de una exposición en el Club Náutico de Palma | Pere Bota

TW
37

El Rey y su familia mantienen desde siempre una especial vinculación a Mallorca, que ya se inició con Don Juan Carlos soltero, cuando pasaba parte de sus vacaciones en casa de unos amigos en Valldemossa.

Don Juan Carlos llegó a la Isla por primera vez en 1953, acompañado de su hermano Alfonso, para pasar el verano en la celda que los condes de Fontanar tenían en la Cartoixa de Valldemossa.

No ha pasado un solo verano que hayan faltado a su cita, ya como Príncipes ya como Reyes. Doña Sofía ha influido notablemente a ello y de hecho Marivent se ha convertido en la segunda residencia de la familia.

Los reyes, siendo Príncipes de Asturias, pasaban las vacaciones en un hotel, y como tal subían y bajaban en el ascensor con el resto de clientes, con quienes luego coincidían en el hall y en el restaurante, lo cual originaba no pocas preocupaciones a la seguridad que los acompañaba.

El por entonces presidente de la Diputación, Josep Alcover, tuvo una genial idea: ceder a los Príncipes de Asturias el palacio de Marivent como casa de verano, que se convirtió en su residencia estival el 4 de agosto de 1973.


Vida social

Noticias relacionadas

Los tres primeros años veranearon de forma discreta. Unas pocas salidas de palacio, un par de viajes en el primer 'Fortuna', que luego heredaría el marqués de Mondéjar, quien fue durante muchos años jefe de la Casa Real. Pero, en el caserón proyectado por Guillem Forteza en la barriada de Cala Major, el Rey ha recibido a numerosos estadistas extranjeros y, desde 1979, cuando llegó el segundo 'Fortuna', quedaron inaugurados los veranos reales de Marivent. A partir de ahí, no sólo veríamos a la Familia Real en el Trofeo Princesa Sofía de Vela.

Desde entonces y hasta ahora, son innumerables las ocasiones en las que la Familia Real ha viajado hasta la isla. Invitados por ella, hemos tenido entre nosotros a la reina de Inglaterra, Isabel II; los príncipes de Gales; los reyes de Marruecos y Jordania, Hassán II y Hussein; los emperadores de Japón; los reyes de Bélgica, Balduino y Fabiola; los presidentes norteamericanos George Bush padre y Bill Clinton, así como el soviético Mijail Gorbachov; Farah Diba y Noor de Jordania, entre otros.

Pero, además, los Reyes han participado activamente en la vida social de Mallorca. Su primer gran acto cultural fue en 1978, con la inauguración de la exposición antológica de Joan Miró en sa Llotja. También estuvieron presentes en la inauguración del Museu es Baluard, del Museu Municipal de Valldemossa y de la Fundación La Caixa en el Gran Hotel de Palma, además actos de Projecte Home o la presentación en sociedad de la capilla de Sant Pere de la Seu, a manos de Miquel Barceló.

En 1994 Ultima Hora le concedió al Rey el Siurell de Plata con motivo del centenario del diario, y en marzo de 2002, junto a doña Sofía, inauguró la nueva planta impresora del Grup Serra.


Tensiones con otras comunidades

La privilegiada relación de Mallorca con los Reyes ha ocasionado no pocas tensiones con otras regiones españolas, incluso se llegó a especular con la implantación de residencias itinerantes en cada comunidad autónoma. La idea se descartó, e, incluso, a iniciativa del Govern presidido por Gabriel Cañellas, se decidió adecuar la residencia de Son Vent para el príncipe de Asturias y asegurar la permanencia de la Familia Real en Mallorca.