Los diferentes grupos han llevado un total de doce calabazas. | Jaume Morey

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Calabazas para el Govern del PP, es la nota que ayer otorgaron profesores, alumnos y entidades civiles a la gestión del Ejecutivo balear por una política marcada por el «conflicto», la «intolerancia» y el «inmovilismo».

Frente al Consolat de la Mar, representantes del Stei-i, Assemblea de Docents y Plataforma Crida, entre otros, hicieron entrega simbólica de 12 calabazas al Govern, en representación de cada una de las «asignaturas que han suspendido, una por cada mes del año».

Un Govern que «suspende» por su falta de «respeto al Estado de Derecho», por su insuficiente «responsabilidad institucional», «estrategia política» y no apta «gestión de conflictos en educación, desempleo, vivienda...

Los profesores y estudiantes que ayer se dieron cita frente al Consolat de la Mar denunciaron que el conflicto educativo «sigue abierto» y reclamaron diálogo «por tercera vez en lo que va de Navidad».

Maria Antònia Font, secretaria del Stei-i, aseguró que el conflicto educativo, que estalló en septiembre de 2013, «se puede mantener durante todo el curso si esto sigue así».

Biel Caldentey, secretario general del Stei-i, puso énfasis en los intentos por parte de la comunidad docente de llegar a acuerdos globales con Educació. «En los presupuestos generales de 2014, todo lo que debería haber entrado a formar parte del acuerdo global se ha retirado, como es el tema de los interinos, complementos para los profesores, permisos e incluso las becas para ayudas de comedor, transportes o reutilización de libros», alegó.

Caldentey añadió que la política del Govern es propia de «mentirosos compulsivos e incompetentes» y aseguró que «pisan toda posibilidad de diálogo cuando anuncian medidas contra Jaume March –director del IES Marratxí– en un hipotético delito que se han inventado», concluyó.