Un momento de la vista celebrada esta mañana, con los tres acusados sentados en el banquillo. | M. À. Cañellas

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El ex alcalde de Andratx Eugenio Hidalgo suma dos años más de prisión. Uno de los principales protagonistas del 'caso Andratx' escenificó ayer una nueva estrategia procesal y por primera vez reconoció varios delitos urbanísticos y que cobró dinero de un constructor para facilitar licencias. A cambio, el fiscal Juan Carrau ofreció una sensible rebaja en las penas que solicitaba en principio: de ocho años y ocho meses de cárcel a dos años y varias multas que en suman 9.300 euros.


El abogado de Hidalgo, José Manuel Arroyo, confirmó a la salida del juicio que la situación se repetirá en otras causas en las que se juzgue al ex alcalde: «Nuestro hombre está en una situación muy grave en lo personal, y por el tema de la caseta ya tiene cuatro años de prisión», señaló. Hasta el momento, el ex edil sólo tiene una condena firme, después de que el Supremo le absolviera en una segunda causa. En total suma cuatro años de cárcel por la vivienda ilegal que se construyó en zona rústica camuflada como una caseta de aperos. Entonces fue condenado a un año por prevaricación y otros tres por un delito contra el territorio. De momento tiene que cumplir seis años, a la espera de que nuevas piezas puedan hacer aumentar esta cantidad.

Triple de la mayor


Con este panorama, lo importante para Eugenio Hidalgo es no ser condenado por ningún delito a más de tres años. Ésta es la mayor condena que ya tiene acumulada y firme por un único tipo penal. Así, el ex alcalde podría solicitar que su condena final fuera el triple de la mayor. Ésta es una figura legal pensada para personas que acumulan muchas condenas relativamente bajas. En caso de que le beneficie puede cumplir el triple de la condena más alta por un único delito. Con este cálculo, Hidalgo, no cumpliría más de nueve años de cárcel en total.


Junto a Hidalgo, ayer fueron también condenados el ex celador Jaume Gibert y el constructor Manuel Zapata. El promotor y el alcalde pusieron en marcha tres proyectos de promoción en Andratx y Cala Llamp. Hidalgo era el propietario del suelo y lo permutaba al constructor a cambio de viviendas y locales en el futuro edificio. Además, agilizaba las licencias, que se llegaban a conceder en dos semanas. Zapata además pagó 30.000 euros a Hidalgo y 18.000 a Gibert como dádiva para que vigilaran sus promociones. Una de ellas, promovida por la sociedad Marmacén Sol se construyó sobre suelo rústico. El alcalde llegó a hacer desaparecer expedientes que cuestionaban la licencia, paralizó tres denuncias y vetó el acceso al expediente a quienes lo cuestionaban. El empresario ha sido condenado a un año de cárcel, sustituible por dos de multa.La