TW
0

A las nueve de la mañana de ayer aguardaban frente a la Jefatura Superior de Policía de Palma hasta 1.100 personas de nacionalidad extranjera que habían acudido para obtener una cita previa que les permita solicitar la Tarjeta Unificada de Extranjeros, un documento que para los inmigrantes regularizados equivale al DNI de los ciudadanos españoles.

La cola desembocaba en el Passeig Mallorca y se prolongaba durante varios cientos de metros. Al finalizar la mañana, en la Jefatura se calculó que habrían pasado por allí unas 1.300 personas, aunque desde las doce del mediodía la cola ya había desaparecido. Esta avalancha es debida al gran número de regularizaciones -cerca de 19.000- autorizadas en el último proceso extraordinario que se ha desarrollado del 7 de marzo al 7 de mayo pasados, según explicó Alfonso Jiménez, comisario de Extranjería.

«En efecto -declaró- cerca de 500 personas que acaban de conseguir su regularización recibe cada día una carta en la que se les insta a pasar por la Jefatura para pedir hora y tramitar su tarjeta de residencia». Por eso, añadió, «ayer jueves tuvimos una primera avalancha (ya que el pasado jueves se atendió a entre 400 y 500 personas) y esperamos que este ritmo se mantenga durante el próximo mes o dos meses cada jueves, que es el día que se dedica a dar las citas previas, hasta que sean atendidos todos los nuevos regularizados».