Mallorca, destino privilegiado para relajar el espíritu

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La casa de Son Bono en la barriada de Gènova. FOTO: T.M./M.C./A.E.

La casa de Son Bono en la barriada de Gènova. FOTO: T.M./M.C./A.E.

Algo alejadas del mundanal ruido se encuentran las casas de espiritualidad, cuya actividad no cesa en la época estival. En Son Roca está la de las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl. La superiora, Antonia Sastre, señala: «Solemos hacer cuatro retiros al año. Este mes de julio tendremos uno desde el día 15 al día 21, dirigido por la teóloga María Magdalena Cañellas. Los demás los tenemos en Navidad y Pascua. Estos retiros los organizamos conjuntamente con la Conferencia de Religiosas de Mallorca. Durante el resto del año están abiertos a todos quienes quieran concertar cursillos, retiros, convivencias o encuentros».

La de Son Bono, en Gènova, la rigen las Hermanas de la Caridad del Corazón de Jesús. La superiora, María Belén Merino, indica que «durante todo el año se hacen convivencias para jóvenes y mayores. Este verano tendremos ejercicios los meses de julio y agosto para religiosas con una semana de duración». Cerca de Alcúdia está la de Son Fe, de las Agustinas Hermanas del Amparo. La superiora en funciones, sor María Ignacia, explicó: «Este mes de julio hemos tenido un campamento de niñas; en agosto, vacaciones, y en septiembre habrá convivencias para jóvenes. Durante todo el año realizamos convivencias, ejercicios y cursillos de cristiandad».

En la comarca de Inca está la de Santa Lucía, dirigida por las Misioneras de los Sagrados Corazones, que pertenece al Obispado de Mallorca. La superiora, sor Antonia Mayans, asegura: «Todo el año tenemos ejercicios. En febrero fue sólo para sacerdotes y en marzo para jóvenes de distintas parroquias. En julio tuvimos una tanda que dirigió Mariano Gastalver para religiosas de 5 congregaciones distintas, y del 29 de julio al 4 de agosto tendremos una 'Experiencia de Dios' para todos, que dirigirá Ignacio Larrañaga».

Junto a la iglesia de Sant Marçal se ubica la casa de espiritualidad de Marratxinet, de las Franciscanas Hijas de la Misericordia. Sor María Rigo nos dice que «en julio hacemos ejercicios para monjas de vida contemplativa. Los meses de mayo, julio y septiembre tenemos tandas abiertas a diferentes congregaciones. Suelen durar siete días y están dirigidas por un sacerdote o religioso».

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