Los transportistas circularon a poca velocidad por las principales vías de Ciutat. Foto: JAUME MOREY.

TW
0

Los transportistas de contenedores de escombros afiliados a Astracoma colapsaron ayer con sus vehículos el centro de Palma y cumplieron, de esa forma, su promesa de radicalizar las protestas contra la Administración autonómica a la que acusan de no ofrecerles soluciones para poder verter los desechos. Cerca de medio centenar de camiones circularon durante la mañana de ayer por las principales vías de Ciutat (Avenidas, Borne, Antoni Maura y Paseo Sagrera, entre otras), a poca velocidad y haciendo sonar sus bocinas creando, así, numerosas retenciones de tráfico que afectaron a centenares de ciudadanos.

La Conselleria de Medi Ambient ordenó, hace unas semanas el cierre de la cantera de Can Set en Llucmajor (lugar donde los afectados vertían los escombros), argumentando que no se realizaba bien el proceso de selección de desechos y que, algunos de ellos, como fibras de vidrio, alfombras y maderas, provocaban emisiones contaminantes.

Los transportistas acataron el cierre, que según la titular de la Conselleria, Margalida Rosselló, era «provisional», pero se dirigieron al Govern para pedirle otra ubicación donde poder verter legalmente las 1.500 toneladas de escombros (a razón de 300 contenedores con una capacidad de 5 toneladas cada uno), que se producen diariamente en las obras de la zona de la bahía de Palma.

Como quiera que hace quince días que no pueden recoger los contenedores, que ya están llenos pero no saben donde llevarlos, los afectados decidieron tomar medidas de presión. El lunes llenaron las Avenidas, frente a Medi Ambient, y los alrededores del Consolat de Mar de contenedores repletos de escombros y ayer provocaron las retenciones antes citadas. «Nosotros no queríamos llegar hasta este extremo, pero ni la consellera ni el director general de Residuos, Nicolau Barceló, se han dignado a recibirnos ni a darnos una solución alternativa», aseguró Monserrat Barceló, portavoz de los transportistas.

En este sentido, la Conselleria de Medi Ambient se ha dirigido a EMAYA para que permita a los transportistas verter los desechos de obras en la zona durante quince días «improrrogables» y aprovechar este tiempo para adoptar una serie de medidas «que permitan solucionar de forma definitiva el problema de los escombros en Mallorca». Fuentes de EMAYA confirmaron haber recibido la petición y aseguraron que cederán los terrenos durante una quincena para «desbloquear» la situación.