Casas totalmente inundadas cerca de la presa. | Reuters

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Rusia cifró en cinco el número de ciudadanos fallecidos hasta el momento por las inundaciones causadas en la región ucraniana de Jersón, en el sur del país, por la destrucción de la presa de Kajovka el pasado martes.

«Hoy se informó que de siete personas que se dedicaban a pastorear cinco se ahogaron. Ahora estamos evacuando a los dos restantes», dijo el alcalde de la ciudad de Nueva Kajovka, Vladímir Leontiev, en el programa Soloviov Live.

La víspera el regidor impuesto por Rusia en Nueva Kajovka afirmó que había siete desaparecidos. La ministra de Trabajo y Política Social de los territorios controlados por Rusia en la provincia de Jersón, Alla Barjatnova, señaló por su parte en la televisión pública Rossía-24 que al menos 41 personas fueron hospitalizados en la región por las inundaciones.

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«Tenemos 41 personas en hospitales con hipotermia o algún tipo de enfermedad aguda», indicó. También explicó que en lo que va de emergencia, en los territorios bajo control ruso en Jersón, es decir la orilla izquierda del río Dniéper, se han evacuado 4.500 ciudadanos. Según los servicios de emergencia rusos, el agua que salió sin control de la presa destruida inundó ya a más de 14.000 casas en 15 localidades, según la agencia TASS.

Asimismo, las Fuerzas de Operaciones Especiales ucranianas revelaron en su canal de Telegram que desde hace meses realizan acciones militares secretas en las islas del Dniéper para disputarle a Rusia el control de este río que delimita en el sur de Ucrania el territorio que controla cada bando. Según el comunicado de este componente del ejército ucraniano, las islas del río en la provincia ucraniana de Jersón contituyen una «zona gris» que ha sido «escenario durante varios meses seguidos» de una «guerra silenciosa entre el ejército ucraniano y los ocupantes rusos por la supremacía en el Dniéper».

La fuente añade que Rusia utilizó su presencia en la margen oriental para intentar hacerse con el control de las islas del río, llevando a cabo misiones de inteligencia, minando el territorio y estableciendo posiciones y observación.

Las fuerzas especiales ucranianas respondieron para evitarlo con el uso de drones y el despliegue de pequeños grupos de operaciones. El comunicado va acompañado de un vídeo, grabado en invierno y publicado meses después para garantizar la «seguridad de la operación», con imágenes nocturnas de una de esas acciones secretas. La presencia de fuerzas ucranianas en las islas del Dniéper, e incluso en la orilla oriental controlada por Rusia, ha sido objeto de especulación en medios internacionales en los últimos meses.