Una furgoneta de la Autoridad Israelí de Prisiones traslada a varios de los presos palestinos a los pasos de Gaza y Cisjordania. | AMIR COHEN

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Israel transfirió ayer a medianoche a Gaza y Cisjordania a los primeros 26 presos palestinos liberados que cumplen condena por delitos anteriores a los acuerdos de Oslo de 1993, unas horas antes de que se reiniciaran las negociaciones de paz directas entre las partes.

Los veintiséis, de un total de 103 que Israel dejará en libertad mientras avancen las conversaciones de paz, se encontraban en la cárcel Ayalón desde el lunes, y anoche fueron trasladados en pequeñas camionetas privadas con las ventanas oscurecidas a los pasos de Erez, en Gaza, y Betunia, en Cisjordania.

Según la lista facilitada, catorce serán entregados en la franja y los doce restantes en Ramala, donde serán recibidos en la mukata, sede de la presidencia, por el líder palestino, Mahmud Abás.

La luz verde a su salida de prisión la dio ayer el Tribunal Supremo de Israel, al rechazar el último de los recursos presentados por asociaciones de víctimas del terrorismo para que prohibiese al Gobierno de Benjamín Netanyahu seguir adelante con la excarcelación.

Veintiuno de los presos fueron condenados por la muerte de israelíes o por ser sospechosos de colaborar con el enemigo, mientras los restantes por su implicación en intentos de asesinato o secuestro. La mayoría ha cumplido más de dos décadas entre rejas.

Bajo la mediación de EEUU, israelíes y palestinos deben reanudar las negociaciones hoy, miércoles, por primera vez en tres años, y la liberación de los presos fue uno de los gestos de buena voluntad que Abás demandó a Israel.

Pero la liberación se producirá después de que Israel haya anunciado también en los últimos días la construcción de 2.100 viviendas en territorio ocupado, una medida destinada a aplacar la indignación en el ala derechista del Gobierno de Netanyahu.

Ayer mismo, el Ayuntamiento de Jerusalén aprobó un proyecto que incluye la construcción de 942 viviendas en Jerusalén Este.