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FINBARR O'REILLY-EL CONGO
El líder rebelde congoleño Laurent NKunda acordó ayer apoyar un proceso de paz de Naciones Unidas en el este del Congo, incluyendo respetar un cese del fuego y crear un corredor humanitario para ayudar a los refugiados.

Luego de conversaciones con el enviado especial de la ONU, el ex presidente nigeriano Olusegun Obasanjo en la localidad de Jomba, al este de la República Democrática del Congo, NKunda dijo que había accedido a los tres pedidos del diplomático: respetar el cese al fuego, abrir un corredor humanitario y apoyar la iniciativa de paz.

«Hemos accedido», dijo Nkunda en francés, pero también solicitó a Obasanjo que pida al Gobierno del presidente congoleño, Joseph Kabila, que respete la suspensión de hostilidades con el Ejército.

«Apoyamos su misión (...) Él cuenta con el respaldo de la comunidad internacional (...) Estamos con él y vamos a hacer nuestra parte para que podamos seguir con este (proceso) de paz», dijo a periodistas previamente el líder rebelde.

Obasanjo se reunió con Nkunda en su pueblo natal en cercanías de las montañas de Virunga, cerca de las fronteras con Ruanda y Uganda. Mientras se reunían, nuevos combates se desataban entre fuerzas rebeldes y gubernamentales al noroeste de Jomba, en la provincia de Kivu Norte.

Obasanjo, quien sostuvo charlas el sábado con Kabila, busca evitar que las luchas en Kivu Norte se expandan hasta convertirse en una guerra civil como la ocurrida entre 1998 y el 2003, que involucró a seis Estados vecinos.

El enviado de la ONU dijo que las charlas con Nkunda resultaron «extremadamente bien».
«Nkunda quiere mantener un cese del fuego pero es como bailar el tango. Uno no puede hacerlo solo», sostuvo Obasanjo.
Semanas de combate entre los rebeldes tutsi de Nkunda y las tropas del Gobierno y sus milicias aliadas han desplazado a unas 250.000 personas, provocando un desastre humanitario de acuerdo a las agencias de ayuda que acudieron al este del Congo.

Más temprano, fuerzas de paz de la ONU reportaron intensos enfrentamientos con fuego de artillería, cohetes y armas pequeñas cerca del pueblo de Ndeko, unos 110 kilómetros al norte de Goma, la capital de la provincia de Kivu Norte.