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AGENCIAS-TIFLIS/BERLÍN
La presidenta en funciones de Georgia, Ninó Burdzhanadze, tomó ayer las riendas del país y pidió al Gabinete heredado de Eduard Shevardnadze cooperación para mantener la estabilidad hasta la elección del nuevo jefe del Estado. En su primer acto oficial como la máxima autoridad del país, Burdzhanadze presidió una reunión del Consejo de Seguridad, a la que asistieron los miembros clave del Gobierno, con la salvedad del ministro de Estado o primer ministro, Avtandil Dzhorbenadze, y el titular del Interior, Koba Narchemashvili. Los dos altos funcionarios habían anunciado su decisión de abandonar sus cargos, pero hasta la tarde de ayer no se habían hecho efectivas las renuncias.

«Quisiera contar con el apoyo de todos ustedes en la tarea de restablecer el orden lo antes posible», dijo Burdzhanadze a los ministros de su antecesor, a quienes no puede destituir según la Constitución. Mientras la presidenta en funciones se reunía con el Consejo de Seguridad Nacional (CSN) y con miembros del Gabinete, operarios ponían a punto la sala de sesiones del Parlamento, la misma desde donde fue desalojado Shevardnadze el pasado sábado por una muchedumbre de opositores.

El secretario del CSN, Tedó Dzhaparidze, anunció que el Parlamento se reunirá hoy para fijar la fecha de las nuevas elecciones presidenciales. Según la Constitución, el Legislativo tendrá tres días para decidir la fecha de la convocatoria, pero en cualquier caso las elecciones presidenciales extraordinarias deberán celebrarse a más tardar el 7 de enero próximo, es decir, en un plazo de 45 días después de la renuncia de Shevardnadze.