El primer encuentro entre PP y Vox en el que estuvieron Patricia de las Heras, Jorge Campos (Vox), con Marga Prohens y Antoni Costa (PP). | P. Pellicer

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Fueron 90 minutos en bucle en un discreto salón de un hotel de Palma. La primera reunión mantenida por los representantes del PP y de Vox se saldó sin acuerdo y acabó exactamente como empezó: con las posturas enrocadas en torno a la entrada o no de Vox en el Govern balear. Marga Prohens no quiso ni oír hablar del tema; Jorge Campos y la emisaria enviada por Santiago Abascal no se movieron de allí.

La reunión duró una hora y media y en ella no se habló de una posible oferta del PP a Vox en la Mesa del Parlament para favorecer una abstención, pero en Vox alertan de que una postura intransigente del PP como la ha mantenido en Murcia puede tener consecuencias demoledoras. Los representantes de Vox aseguran que quieren estar en la Mesa en uno de los puestos del PP. En función de cómo vayan las negociones, podría conformarse con la vicepresidencia o una secretaría, pero su aspiración es la Presidència del Parlament.

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En el encuentro apenas se habló de programa. El PP planteó las cuestiones en las que los dos partidos están de acuerdo, como la rebaja de impuestos o el levantamiento de la moratoria turística, pero, según señalan desde Vox, no se debatió sobre asuntos que les separan, que es donde puede haber problemas para cerrar un acuerdo, como es el caso de la lengua, los asuntos de memoria democrática y las políticas de género.

Las reuniones se retomarán a partir de este viernes porque el PP tiene este jueves el día ocupado con la presencia en Palma de Alberto Núñez Feijóo, que puede dar claves de por dónde irán las conversaciones en los próximos días. En estos momentos, la situación entre ambos partidos está exactamente igual que el día de las elecciones, cuando el diputado de Formentera cayó del lado del PP en el último minuto.

No se habló de elecciones anticipadas, pero tras lo sucedido en Murcia y la amenaza del PP de dejar a Vox sin presencia en las instituciones, esta posibilidad flotó en el transcurso de la reunión. Vox insiste en que la investidura de Marga Prohens no saldrá gratis y no oculta el malestar por la humillación murciana. El PP entiende que los resultados le son favorables y que, con una amplia mayoría de diputados, su obligación es buscar un gobierno en minoría sin presencia de Vox.