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Ciudadanos se ha desmarcado del planteamiento expuesto este miércoles por Manuel Valls, candidato a la alcaldía de Barcelona respaldado por la formación naranja, para evitar que Ernest Maragall, ganador de las elecciones municipales del pasado domingo, sea el próximo alcalde de la ciudad.

En un comunicado, el partido liderado por Albert Rivera admite que el resultado electoral no les permite gobernar la ciudad y, por tanto, estarán «en la oposición».

Pero «si hubiera que impedir que haya un alcalde independentista o populista» en la capital catalana, los concejales de Ciudadanos negociarían con un candidato que no sea ni independentista ni populista», indica Cs.

«Ciudadanos está dispuesto a negociar con condiciones con el señor Collboni para que la ciudad de Barcelona sea una ciudad abierta y constitucionalista», añade.

De esta manera, el partido naranja rechaza que tanto Maragall como la candidata de Barcelona en Comú, Ada Colau, accedan a la Alcaldía y propone que el nuevo regidor sea el candidato del PSC, Jaume Collboni.

El partido más votado en las elecciones fue ERC, que consiguió diez concejales, los mismos que Barcelona en Comú, y por detrás quedaron el PSC, con ocho ediles, BCN Canvi-Cs (6), Junts (5) y el PP (2).

Para hacer alcalde a Collboni, habría que sumar los votos de Barcelona en Comú, del PSC y al menos otros tres votos de otro grupo, y lo mismo necesitaría Colau para volver a ocupar el cargo sin contar con los partidos independentistas. Si no se alcanzara ningún acuerdo antes del día 15 de junio, Maragall se convertiría en alcalde automáticamente.

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En rueda de prensa, Valls había subrayado la necesidad de evitar que al frente del Gobierno municipal haya un independentista, haciendo para ello un llamamiento a Colau y a Collboni, sin precisar a cuál de los dos preferiría como alcalde.

El candidato de Barcelona pel Canvi - Ciutadans ha ofrecido «sin condiciones» los votos de su grupo --los de los seis concejales electos, incluidos los tres de Cs-- para hacer posible esa solución. Los tres ediles procedentes del partido naranja son la 'número dos' de la candidatura, Luz Guilarte, y los que ocupan el quinto y el sexto puesto de la lista, Paco Sierra y Marilén Barceló.

Valls se reunió este martes con la portavoz de la Ejecutiva de Cs, Inés Arrimadas, con la cual ha asegurado que mantiene una relación de confianza y de cariño. Pero cuando se le ha preguntado si Rivera le ha marcado líneas rojas respecto a la posición a adoptar tras los comicios, ha respondido que a él no se le pone «ninguna línea roja», y ha defendido un cordón sanitario frente a la extrema derecha, los populistas y el nacionalismo.

El alcaldable de BCN Canvi-Cs ha insistido en que en este momento todos deben actuar con «responsabilidad» para impedir que Barcelona sea «la palanca del independentismo y la capital de una República imaginaria», que es lo que, a su juicio, pretende conseguir Maragall.

En estas circunstancias, cree que hay que escoger «la solución menos mala», y para hacerla posible ha ofrecido los seis votos de su grupo sin exigir condiciones. «Nosotros somos un grupo de seis» y «trabajamos juntos», ha subrayado.

El presidente de Cs en el Parlamento de Cataluña y miembro de la Ejecutiva del partido, Carlos Carrizosa, explicó este martes que el comité nacional de negociación de gobiernos autonómicos y municipales de Cs analizaría los posibles pactos en el Ayuntamiento de Barcelona y trasladaría su propuesta a un órgano conjunto con la plataforma electoral de Valls.

Cualquier acuerdo que pueda alcanzar el grupo municipal «deberá ser ratificado en el seno de este órgano», indicó Carrizosa.