Antònia Vicens, este martes durante la presentación de los galardonados de los Premis Plaça 2021 de València.

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La escritora Antònia Vicens (Santanyí, 1941) fue galardonada este martes en València con un premio Plaça del Llibre por su trayectoria. La reconocida autora, además, recaló este miércoles en Barcelona para protagonizar un recital dedicado a su último poemario, Pare què fem amb la mare morta (LaBreu, 2020) y este jueves, también en Barcelona, presentará este mismo libro en la Llibreria Byron en un encuentro en el que también participarán Jaume Pont y Antoni Clapés.

Ganadora del Premio Nacional de Poesía 2018 por Tots els cavalls (LaBreu, 2017), Vicens tenía que recoger su galardón este martes en una ceremonia que se celebró en el Museo del Prado de Madrid y que estuvo presidida por los Reyes, pero no pudo asistir al acto porque «ya me había comprometido con València, así que avisé enseguida de que no podría ir por cuestiones de agenda y me dijeron me harían llegar el diploma por correo postal», ha explicado a este diario. Asimismo, cabe recordar que Vicens también ha recibido recientemente el Premi Crítica Serra d’Or por Pare que fem amb la mare morta.

Más que «contenta», Vicens afirma sentirse «sorprendida». «Es una sorpresa, porque trabajas de lo que te gusta y porque te gusta y, de repente, te caen estos premios que son bien verdaderos, porque no me presenté a ninguno. Es muy bonito y me sorprende que los valencianos hayan pensado en mí teniendo a tan buenos autores, es como mágico», confiesa.

Sobre Pare què fem amb la mare morta, Vicens recuerda que «es un libro publicado durante la pandemia» e insiste en que «tiene mucha luz, pues en cada página hay una resurrección. Todo está hecho de claros y oscuros, de noche y día, de sol y luna. Al final, todo es dual en la vida y así sucede también con este poemario».

Sobre los temas que aborda en narrativa y poesía, la autora advierte que Tots els cavalls, por ejemplo, «no tiene nada que ver con este último poemario». «Todos los libros cuentan historias diferentes, aunque está la misma voz, la mía, sino, no tendría sentido. Es importante que el lector me pueda reconocer en todo lo que escribo. En narrativa, en la primera época, trataba temas más territoriales, sobre la mujer, la explotación, etcétera. Lo que pasa es que no me muevo de la circunferencia que me interesa. Al fin y al cabo, no basta una vida para narrar lo que has visto o intuido», matiza.

A la pregunta de si está escribiendo ahora, Vicens admite que «estoy haciendo una higiene mental total que me hacía mucha falta mentalmente. Estoy plácidamente parada».