Los cines y los teatros han demostrado ser espacios seguros donde se respetan las normas sin un solo brote asociado. | M. À. Cañellas

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Como si de un guion se tratara, 2021 trae consigo lo que ya conocimos en 2020. El cambio de año porta datos altamente preocupantes de contagios en las Islas y, como no podía ser de otra manera, acarrea nuevas medidas para frenar la nueva ola. En esta situación, cines y teatros son los últimos en sumarse a la lista de espacios afectados por las nuevas normas que aplican una reducción de aforos al 30%, lo que se suma a unas programaciones con aspecto de malabaristas por el toque de queda. Todo ello configura el nuevo capítulo en la función de la pandemia, de la que este fin de semana tuvimos un avance con la noticia del cierre temporal de Es Gremi o la decisión de posponer la entrega de premios de los Premis Ciutat de Palma hasta mayo.

En la jornada de este lunes, debido a la situación de la COVID en Baleares, Cort decidió suspender la programación de los teatros municipales. Algo que se veía venir tras las cancelaciones de eventos previstos para Sant Sebastià anunciada también el fin de semana. De este modo, la cartelera del Teatre Xesc Forteza, el Catalina Valls y el Mar i Terra se ve suspendida. En el caso de este último, además, el cambio afecta a la gran final del VI Torneig de Dramatúrgia que iba a enfrentar este viernes a Clara Ingold y Bernat Molina.

Aplazamientos

Otros espacios como el Trui Teatre o el Auditòrium han decidido reprogramar todas sus fechas, como explicaron ayer sus directores Miki Jaume y Marcos Ferragut a Ultima Hora. Jaume expresó que «la situación es un desastre» y que «aplazamos todo», mientras que Ferragut hizo hincapié en que «así no se puede trabajar» y recordó que «hemos pasado meses implorando la vacuna y ahora que la tenemos se ha de vacunar sin perder el tiempo». Además, desde el Auditòrium no descartan no abrir hasta que la vacunación de la población sea efectiva.

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En el Teatre del Mar, donde hoy deciden el camino a seguir, Carles Molinet, su director, aseguró que «comprendemos y respetamos las medida, pero eso no quita que nos afecte y haya que tomar decisiones». Lo más probable es la reprogramación y aprovechar para llevar a cabo mejoras y reformas técnicas.

El Teatre Principal o el Sans, por su parte, mantienen la actividad «pese a todo» y «hasta que nos dejen». Pere Mestre, de hecho, comparó el Sans con «un pequeño comercio que puede resistir» y Cerdà, por su lado, explicó que si bien «la actividad se reduce bastante al suprimir lo de Sant Sebastià, si cerráramos sin estar obligados los perjudicados serían los artistas». Razón por la cual planean «seguir abiertos hasta que la normativa lo permita» y adelanta que «el importe será devuelto a aquellos que lo soliciten».

Cines

Los cines también ven su aforo reducido, lo que provoca que Cinesa Festival Park suspenda su programación hasta, por lo menos, el 28 de enero, y que en Ocimax cambien las sesiones aunque «seguiremos abiertos todos los días». Cabe recordar que Aficine mantiene todavía cerradas el resto de sus salas, algunas desde el inicio de la pandemia en marzo como el Rívoli o Augusta, y no descartan medidas más drásticas al final del periodo como reducir las salas abiertas de Ocimax ante la llegada de menos estrenos.

Las salas de Artesiete en el centro comercial Fan también se mantienen abiertas, aunque recuerdan la prohibición de comer y beber en su interior. En CineCiutat, para finalizar, aseguran que «seguimos navegando la tormenta» en la que «mantenemos una situación de pérdidas complicadísima, pero continuamos en nuestra misión de ofrecer un espacio de ocio, cultura y evasión».