Imagen de ‘Turandot’, de la temporada de 2014 del Principal, en la que trabajo el directivo del teatro. | E. ESTEBAN

11

Del análisis de las contrataciones del Teatre Principal de Palma, y de los profesionales artísticos utilizados en las producciones de las cuatro últimas temporadas, se extrae que el teatro pluriempleó para éstas a uno de sus cargos de confianza.

El PSOE confirma este dato, «éticamente reprobable». Cabe recordar que los socialistas denuncian que en el teatro se colocó a personas con «vínculos familiares o de amistad» con la dirección.

El socialista Francesc Dalmau critica la situación porque «no se puede consentir que a una persona que está en el teatro por confianza de la dirección se le concedan habitualmente otros roles y funciones que podrían desarrollar otros profesionales».

Según la documentación existente sobre la plantilla y relación de sueldos de 2012, se extrae que el Principal destina alrededor de 42.000 euros para el cargo de ayudante de dirección de escena. «Esta persona además canta, dirige y asiste a la dirección musical, y no lo hace gratis. Lo tienen para todo», añade Dalmau.

Noticias relacionadas

En febrero de 2012, el patronato de la Fundació Teatre Principal autorizó la contratación, con los votos en contra de los partidos de la oposición representados, de dos cargos de confianza. El PSOE expuso que para estos perfiles técnicos había que convocar un concurso. «Es ilegal que la junta de patronos cree cargos de confianza, implicaría que todos los organismos públicos pudiesen contratar a dedo», dijo entonces Jaume Garau. Pese a la aprobación, estos dos cargos no aparecen reflejados en el portal de transparencia del Consell. Sólo el de la directora-gerente, Margalida Moner. Francesc Dalmau manifestó que «deberían aparecer y publicar su declaración de bienes y certificado del IRPF como hacemos el resto. Son altos cargos del Consell».

El vicepresidente de Cultura i Patrimoni, Joan Rotger, manifestó este jueves su «rechazo» a las declaraciones del PSOE porque «carecen de rigor y pueden perjudicar la imagen de la institución y, lo que me preocupa más, la imagen de personas con una trayectoria profesional intachable. La mafia a la que se refiere Dalmau es de otras regiones». Rotger reconoció que «en este mandato y en otros es cierto que ha habido familiares o gente del entorno de la dirección que ha hecho algunos trabajos artísticos para la fundación. Son trabajos específicos y puntuales, y nunca han tenido que ver con el funcionamiento ordinario del teatro».