Entrevista a Bernat Torrandell, hijo del compositor Antoni Torrandell. | T. Ayuga

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Bernat Torrandell, hijo del compositor Antoni Torrandell, falleció ayer en Palma a los 92 años. Nacido en París, en 1921, dedicó buena parte de su vida a difundir y mantener viva la obra de su padre haciéndola llegar a instituciones de todo el mundo. Mañana, a las 12.30, en Bon Sosec se realizarán las exequias, y por la tarde, a las 20.00, se celebrará el funeral en la iglesia Sant Jaume de Palma.

Bernat Torrandell se dedicó en cuerpo y alma a confeccionar una gran biografía sobre su progenitor. Reunió correspondencia, documentos, fotografías, un catálogo de obras y cientos de datos que permitirán al mundo tener mejor conocimiento sobre uno de los compositores mallorquines más internacionales. La publicación de aproximadamente 500 páginas es artesanal, a ella destinó sus ahorros e invirtió años de esfuerzo. La concluyó el pasado año, coincidiendo con el cincuenta aniversario del fallecimiento del maestro Torrandell (Inca, 1881-Palma, 1963). No halló editor, pero Bernat Torrandell descansó al ver el trabajo culminado. «Ya me puedo morir tranquilo», confesaba en la última entrevista que concedió a este diario.

Regreso a Mallorca

La familia Torrandell llegó a Mallorca en 1933 desde París. El músico regresó a la Isla con su esposa Maria Beltrán y sus dos hijos, Bernat y Juan. Bernat Torrandell trabajó en un banco, pero siempre estuvo unido al mundo orquestal, recuerdan quienes le conocieron. «La influencia musical de su padre le concedió criterio, vivió y mamó la música desde pequeño», explica el director de la Coral Universitat, Joan Company, con quien tuvo una estrecha amistad. La conexión con la música se mantuvo también a través de su esposa, Colette Truyol, que fue pianista, discípula de su padre y profesora del Conservatori de Música. Bernat y Colette desarrollaron una importante labor de proyección de la obra de Antoni Torrandell que culminó con la donación de la obra a la SGAE -también hay copia de ella en Mallorca- y con el estudio de ésta por parte del Instituto Complutense de las Ciencias Musicales y de importantes expertos y musicólogos, como Ramón Sobrino, Emilio Casares, Tomás Marco o Andrés Ruiz Tarazona.

Reconocimiento

Bernat Torrandell logró que se editaran las partituras de su padre, quería que viajarán por todo mundo. «Era lo justo», decía. Pendiente quedaba, apuntaba hace un año, una importante labor de difusión que pasa por registrar sus obras más importantes. Conocedor de la actividad musical en la Isla, reivindicaba más presencia de los autores mallorquines en los conciertos y esperaba que, coincidiendo con el aniversario del fallecimiento de su padre, en 2013, se le hiciera algún tipo de reconocimiento institucional. También que Palma, donde construyó la mayoría de sus composiciones, le hiciera hijo ilustre adoptivo.

Bernat Torrandell falleció ayer. Le hacía especial «ilusión» vivir el cincuenta aniversario de la muerte de su padre. Su delicado estado de salud no le permitió asistir al único acto que se organizó en memoria del compositor este pasado diciembre a cargo de la Universitat de les Illes Balears y su Coral Universitat. Pero deja cerrado un importante trabajo que permitirá al mundo descubrir quién fue uno de los más grandes compositores españoles del siglo XX.