Alejandro Orlando y Pedro Paiva, Los Modernos, ayer en el Auditòrium de Palma. | Alejandro Fernández

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«Queremos hablar de Messi, ¿podemos?». Dan la bienvenida a los medios con «un regalo», una compenetrada canción rimada que resume su función. Lean con acento argentino: «No somos humoristas. Somos tan sólo unos actores transitando los colores del humor, la reflexión, la poesía y mucha información». Los Modernos, Alejandro Orlando y Pedro Paiva, regresan al Auditòrium para ofrecer un recorrido por sus primeros diez años: Biografía. Desde hoy, a las 21.30, y hasta el 28 de abril tomarán la Sala Mozart.

«Sintetizamos lo mejor de cada uno de los espectáculos, la elección fue complicada porque había que quedarse con una hora y veinte», explica Alejandro Orlando.

El dúo coincide en que era casi una necesidad afectiva volver a ciertos textos que les traían buenos recuerdos. Avisan que proceden de un lugar inmerso en crisis constantes. «No te olvides de que comenzamos en el peor momento de la Argentina, pasamos la gorra por bares, pubs y restaurantes para sobrevivir», aclara Orlando. Después de un año y medio su obra se transformó en «un espectáculo de culto porque no figuraba en cartelera, no había producción». Cada vez que actuaban en algún lugar, entonces, se encontraban con 250 personas.

«La crisis determinó la estética», recuerda Pedro Paiva. En aquel momento la gente no iba al teatro porque no había dinero y tenía otras prioridades. En ese punto ellos decidieron llamar la atención e ir en busca del público con un vestuario heredado de familiares. Faldas, sacos o zuecos. Todo reciclado.

En Biografía no hay cuestiones localistas de humor ni de política. «Hablamos del amor de una forma conceptual, del paso del tiempo, o de la infidelidad».

Los Modernos. Desde hoy, a las 21.30, hasta el 28 de abril. En el Auditòrium.