A Compay Segundo se le considera una de las mejores voces del son cubano.

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YAYO ÀLVAREZ ¡Y cayó la bomba del verano! El más popular y vital nonagenario del planeta, el músico cubano Compay Segundo, verdadero académico del son, actuará el próximo día 26 de junio en el centro cultural Costa Nord de Valldemossa.

El artista, autor de inolvidables piezas de la música tradicional cubana como «Cha, chan», sigue presentando los temas de su último disco «Las flores de la vida» con una macro gira que ya le ha llevado por Japón, Chile, México, Italia, Suiza, Alemania, Holanda, Francia, Portugal y España. Este álbum está encabezado por la famosa y sentimental canción «La negra Tomasa», para la que el diseñador Mariscal ha producido un vídeoclip de dibujos animados. No se deben olvidar otras que se incluyen en este disco como «Longina», «El beso discreto» y la universal «Guantanamera».

Compay Segundo fue rescatado por el músico americano de jazz Ry Cooder, hace apenas un lustro, de un injusto olvido de varias décadas. El estadounidense quería entrar en contacto con los auténticos intérpretes del mítico son y grabar un documental sobre su vida y obra. Ry Cooder se encontró con un filón. No sólo se rodó un documental dirigido por el director alemán Wim Wenders, el inolvidable «Buena Vista Social Club», sino que su banda sonora rompió moldes de ventas alcanzando el número 1 de las listas de todo el mundo. Y cuando aquí se dice todo el mundo, no se tiende a la exageración fácil. Se roza lo literal. La fiebre por la música cubana, convertida ya en moda globalizante, superó a cualquier otra de las que con regularidad azotan este cada vez más chico planeta musical.

La imagen de Compay Segundo, trajeado de blanco impecable, sombrero de ala de medio lado, disfrutando de un vasito de ron y de un habano que le otorgaba un aura de humo celestial, se hizo tan popular en las tiendas de discos y en las portadas de las revistas como antes había sido la efigie del Che Guevara en las camisetas de los manifestantes contra la guerra del Vietnam. Su vitalidad y alegría son legendarias. Compay Segundo sigue asegurando que aunque tiene ya cinco hijos le gustaría tener un sexto con su novia de cuarenta años. Nadie se atreve a dudarlo después de haber leído su jugosa biografía.