La ópera «Mefistófeles» despidió esta nueva etapa. Foto: TERESA AYUGA.

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El Teatre Principal de Palma cerró ayer provisionalmente sus puertas para someterse a una profunda rehabilitación que le permitirá acometer con garantías el siglo XXI. La despedida se realizó ayer por la noche de la mejor manera posible: con la representación de la ópera «Mefistófeles», de Arrigo Boito, un montaje producido por el mismo Principal y que ha contado con la dirección musical de Kamal Khan y la escenografía de Stefano Poda.

El público que llenaba el teatro despidió esta etapa con un cerrado y caluroso aplauso, que se extendió a todas las personas que han hecho posible el funcionamiento del principal teatro de Mallorca. Al final hubo un brindis entre todas las personas que han estado vinculadas a este centro. El Teatre Principal reducirá drásticamente su programación, para la que buscará nuevos emplazamientos. Así, por ejemplo, está previsto que la Temporada d'Òpera lleve al Auditòrium este verano una ópera concierto de «El holandés errante», de Richard Wagner.

Las obras, que se iniciarán próximamente, están previstas que se prolonguen durante dos años y permitirán que el Teatre Principal recupere su aspecto original, pese a que el aspecto externo permanecerá casi intacto. El proyecto de reforma, elaborado por el arquitecto Felipe Delgado, proyecta recuperar los dos vestíbulos que el teatro presentaba inicialmente. También está prevista la reforma de la cubierta del escenario, que aumentará en profundidad y en anchura. La reforma prevé la creación de una sala dedicada al ensayo o a espectáculos de pequeño formato. Este espacio estará situado sobre el escenario.