Denis YItxaso, Cristina Gallach y Juan José Unzilla | DELEGACIÓN DE GOBIERNO

TW
0

Euskadi ha recibido dos millones de euros del PERTE español de la Nueva Economía de la Lengua para potenciar la presencia del euskera en el ámbito digital. En concreto, la totalidad de la cuantía se gestionará a través del Centro Vasco de Tecnología de la Lengua (HiTZ) de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) e impulsar el Plan de Acción Gaitu de mejora de los servicios lingüísticos a la ciudadanía.

La Comisionada especial para este PERTE, Cristina Gallach, junto al delegado del Gobierno, Denis Itxaso, se han reunido este miércoles en Bilbao con agentes del sector de la lengua (empresas e instituciones) para detallar las ayudas recogidas en este PERTE, cuyo montante total asciende a 1.100 millones de inversión pública estatal, de los que al menos 30 millones se destina en exclusiva a proyectos en las lenguas cooficiales del Estado, euskera, catalán, gallego y valenciano.

El plan Gaitu busca impulsar el euskera en el ámbito digital y, en concreto, mejorar los servicios lingüísticos básicos en este idioma, con el objetivo de ofrecer mejores prestaciones a la ciudadanía mediante el uso de interfaces de voz o traducciones automáticas, entre otras.

Esta inversión, tal y como ha explicado Gallach, quiere contribuir a «facilitar la euskaldunización de la inteligencia artificial mediante la creación de una base de datos que facilite la comunicación de los vascoparlantes con las administraciones públicas».

En su conjunto este PERTE de la Nueva Economía de la Lengua, propuesto en exclusiva por España, tiene como objetivo convertir al castellano y a las lenguas cooficiales (euskera, catalán y gallego) en «elementos tractores de la transformación digital e impulsar la cadena de valor de la nueva economía del conocimiento y de la inteligencia artificial».

La comisionada ha recordado que existen ya diversas iniciativas para el impulso de las lenguas cooficiales en la nueva economía digital y, en concreto, ha destacado en Euskadi el proyecto Itzuli en euskera.

Instrumento de protección

En este sentido, ha explicado que este PERTE tiene como «principal instrumento la lengua y la protección de las lenguas cooficiales del Estado porque son especialmente vulnerables y en el ámbito digital y tengan una presencia con vigor en esta esfera digital donde tienen que ser incluso más protegidas».

Se trata, ha añadido, de «posicionar estas lenguas en el ámbito digital para que no queden arrinconadas por el ingles porque si no se las protege y no entran con fuerza también en el ámbito digital careceremos de esos servicios que presta la inteligencia artificial en las lenguas cooficiales».

El PERTE ha otorgado dos millones por lengua a proyectos en euskera, catalán y gallego y 500.000 euros para el valenciano, más otro millón para trabajos compartidos por las cuatro lenguas que se pagan en común.

Gallach ha detallado que la ayuda se otorga directa al Centro Vasco de Tecnología de la Lengua (HiTZ), que a su vez administrará los recursos para dar movilidad a empresas privadas grandes y pequeñas que trabajan en aspectos concretos relacionados con el ámbito lingüístico avanzado.

La comisionada ha destacado que el centro HiTZ es «uno de los más avanzados en el mundo de tecnologías del lenguaje» y ha incidido en que se va a trabajar para «afianzar» al euskera en servicios públicos y atención a la ciudadanía como traducción automática, asistentes de voz o servicios vinculados con la palabra escrita u oral en estas lenguas.

Gallach ha destacado que España ha propuesto este PERTE porque quiere reforzar sus lenguas cooficiales «en este ámbito tan importante para evitar ir en regresión en su uso y porque pensamos que el futuro de la presencia digital de estas lenguas es clave para el desarrollo de toda una industria vinculada a la inteligencia artificial y las tecnologías del lenguaje innovadoras».

Durante su intervención ante los agentes presentes en la presentación, Gallach ha incidido en que este PERTE busca reforzar la colaboración entre los actores que configuran el sector «para impulsar entre todos una transformación imparable de nuestras lenguas, el español y las lenguas cooficiales, con el objetivo de posicionarlas en el lugar digital que les corresponde».

A su vez, la Comisionada ha repasado las actuaciones realizadas durante el primer año del PERTE -aprobado en Consejo de Ministros el pasado mes de marzo- y ha explicado que más del 90% del presupuesto previsto para este 2022 ya se ha ejecutado.

El encuentro ha sido promovido por la Delegación del Gobierno en el País Vasco y se ha desarrollado en el Bizkaia Aretoa de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU).

Alto valor estratégico

La jornada, en la que han participado destacadas empresas del sector, ha sido presentada por el delegado del Gobierno, Denis Itxaso, y ha contado también con la bienvenida institucional por parte del vicerrector de Transformación Digital y Comunicación de la UPV/EHU, Juan José Unzilla.

En su intervención, Itxaso ha apuntado que el PERTE de la Nueva Economía de la Lengua «es una iniciativa de alto valor estratégico porque conjuga el empuje de sectores clave y emergentes con la transición hacia una economía digital».

Se trata, ha añadido, de «aprovechar el valor económico, cultural y social de la lengua, nuestro principal activo inmaterial», lo que hace este PERTE «especialmente interesante para la economía vasca y los agentes que trabajan en Euskadi en el ecosistema del euskera y del castellano».

Itxaso ha remarcado que, a través de la inteligencia artificial y de la traducción inteligente y otras tecnologías que se están abriendo paso, las lenguas cooficiales como el euskera pueden dar un gran paso en su presencia y el euskera tiene unas posibilidades y unas alternativas de avance y de penetración en diferentes campos gracias a las nuevas tecnologías".

Se trata de la séptima jornada monográfica de estas características organizada por la Delegación de Gobierno en Euskadi, tras las celebradas a lo largo del año sobre el PERTE del vehículo eléctrico y conectado, el referido al sector agroalimentario, el de energías renovables, naval, economía circular y salud de vanguardia.