Archivo - Bañistas juegan en la playa en Barcelona | Europa Press - Europa Press - Archivo

TW
0

La hostelería catalana espera cerrar la temporada de verano con cifras que igualen las de 2019, año previo a la pandemia de coronavirus, aunque los precios, globalmente, están al alza como consecuencia de la inflación.

En declaraciones a Europa Press, profesionales del sector han argumentado que la vuelta a la normalidad es consecuencia de la reactivación del mercado internacional, de la ausencia de restricciones y de las ganas de la población de volver a salir de vacaciones tras dos años marcados por la pandemia.

Aun así, el presidente de la Asociación Corporativa de Agencias de Viajes Especializadas (Acave), Jordi Martí, ha advertido de que "no todas las rutas aéreas están funcionando completamente", así que puede ocurrir que la oferta de agosto no sea suficiente para cubrir su demanda: las rutas más afectadas son a Rusia, por la guerra, y a China y Japón, por las restricciones.

Sin embargo, "hay países que se están beneficiando" como destino turístico desde Catalunya de que otros tengan restricciones: América del Sur y Estados Unidos, Oriente Próximo y Asia en general, la Cuenca del Mediterráneo y, especialmente, África; mientras que a corta distancia destacan las islas.

Recepción de turistas

También ha explicado que las reservas de última hora para viajar "están saliendo muy caras", además de por la inflación, por un nivel de demanda que el sector no esperaba; sin embargo, mientras que el emisor está alcanzando unas cifras muy positivas, al sector de viajes receptivo de turistas en Catalunya le está costando más arrancar.

A las agencias de viaje que reciben turistas les está afectando especialmente la falta de turismo ruso, "muy importante y consolidado, y que ha dejado de venir", aunque está siendo sustituido, en parte, por el turismo de proximidad.

Con todo, ha afirmado que todos los profesionales del sector están intentando no disparar los precios para no espantar la demanda, que continúa teniendo ganas de salir, porque los ciudadanos "han estado dos años con aquel viaje en el cajón, con promesas, ahorrando".

Barcelona "se acerca" a 2019

El director general del Gremi d'Hotels de Barcelona, Manel Casals, ha celebrado que la ciudad tiene "toda la planta hotelera abierta", a diferencia del año pasado, en que las cifras del sector se quedaron estancadas, por lo que la ocupación se acerca a la de 2019, rondando el 85%.

Noticias relacionadas

El gerente del Gremi d'Hostaleria de Sitges --una de las localidades más demandadas de la costa de Barcelona--, Alejandro Eguía, ha asegurado que "la demanda responde bien", con ocupaciones alrededor del 90%, y con una subida de precios que también repercute sobre las cartas de restaurantes o sobre actividades.

Ocupación total en girona

La presidenta de l'Associació Turística d'Apartaments Costa Brava-Pirineu de Girona, Esther Torrent, ha asegurado que julio se ha cerrado con ocupaciones medias del 80% y que, en agosto, se espera alcanzar el 100%, sobre todo en destinos de costa.

Ha destacado la recuperación de los mercados franceses y alemán, la consolidación del nacional, de unas estancias más largas y una dilatación de la temporada hasta octubre, aunque se ha mostrado "prudente" de cara a septiembre, por la situación macroeconómica.

En Girona, además, destaca la oferta de cámpings: así lo ha explicado el vicepresidente de la Associació de Càmpings de Girona, Josep Maria Pla, que destaca también la vuelta del turista extranjero, y que la demanda "se acaba de llenar" con el nacional.

Aunque los cámpings han aumentado sus precios a causa de la subida de los precios de la energía y de la inflación, Pla asegura que "todavía no repercute en la demanda, porque el cliente es consciente de que todos los precios están subiendo muchísimo".

Tarragona nota la ausencia rusa

El portavoz de la Federació d'Empresaris d'Hostaleria i Turisme de Tarragona, Xavier Guardià, ha sostenido que, aunque las cifras de ocupación de este verano "se están acercando" a las de 2019, se nota la falta del mercado ruso, principalmente en los hoteles, mientras que los cámpings y los apartamentos no la sufren tanto.

Aunque el empresario está siendo "cauto, porque hay mucha competencia", Guardià ha reconocido que los precios en Tarragona también van al alza, algo que de momento tampoco repercute en la demanda, entre la que destaca el mercado español, francés, alemán, holandés, belga e irlandés, mientras que el británico se queda estancado.

Lleida intenta "consolidar" su demanda

En 2021, Lleida destacó entre todas las provincias catalanas por ser una destinación menos demandada que las costeras, pero que a la vez ofrecía unas estancias basadas en las actividades al aire libre, algo muy buscado durante la pandemia de coronavirus, por lo que fue la única que ya superó las cifras de 2019.

Y, este año, el objetivo de los hoteleros de Lleida es "consolidar" la demanda del año pasado, según el secretario general en Federación Hosteleria de Lleida, Ramon Solsona, que, sin embargo, no cree que se puedan superar las ocupaciones del año pasado y que destaca que allí también han subido los precios, aunque de forma contenida.