Momento en el que Antonio Raíllo saluda a la afición. | X

TW
5

Aunque el Real Mallorca no ha conseguido llevarse la Copa del Rey, ha obtenido otro gran premio: el cariño de su afición. Después de que el árbitro pitase el final del partido, las gradas se han volcado con el equipo de Javier Aguirre y han dado un caluroso aplauso a los jugadores. El vídeo con este momento se ha compartido este domingo en redes sociales y en él se puede ver como los aficionados aplauden y abrazan entre lágrimas a los deportistas. «Las lágrimas de un gran equipo y el calor de una afición que siempre ha estado ahí para llevarles en volandas», ha escrito la Real Federación Española de Fútbol (REF) junto al clip. Una muestra del apoyo de la afición pese a no haber logrado la esperada copa.

Minutos después el delantero y capitán del Athletic Club, Iker Muniain, levantaba al cielo de Sevilla el trofeo logrado en la noche de este sábado en los penaltis ante el Real Mallorca. Muniain recibió el título de manos del rey Felipe VI y, con ello, se resarció de las cuatro finales que había perdido acabando con la sequía de 40 años sin conquistar el trofeo copero. El jugador navarro recogió el testigo de Zubizarreta como último capitán de los 'leones' en alzar la Copa.

Por su parte Aguirre ha mostrado este domingo su orgullo por el rendimiento de sus jugadores y ha manifestado que se siente «muy orgulloso» de su equipo, pero que «salió cruz» y le queda, además, la sensación de «crueldad». «No tengo nada, nada, nada que reprocharles a mis jugadores», ha dicho en rueda de prensa, y ha asegurado que «ya estoy pensando en el Real Madrid». «Dimos lo que tenemos o más, demostramos que podemos competir con cualquiera y soñar», ha aseverado, y ha considerado que los penaltis son «un gesto técnico, un juego emocional y suerte de azar».