Algunos jugadores del Mallorca durante un entrenamiento reciente. | RCDM

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El fútbol es un estado de ánimo. De momentos. De rachas. Normalmente las olas cambian con las victorias, pero en ocasiones no es necesario ganar para expandir ilusión y generar confianza. Es lo que le ha sucedido al Mallorca en la última semana. Después de sonrojarse en Girona, en una de las funciones más lamentables que se recuerdan (5-3), el equipo balear dio la cara ante el Barcelona en Son Moix hace diez días y el pasado sábado en Vallecas dobló la rodilla empujado por una desconcertante decisión arbitral. No alzó los brazos en ninguno de esos duelos (ambos acabaron 2-2) pero al menos compitió y en tramos del encuentro fue incluso mejor que su rival. Esta tarde, los soldados de Aguirre reciben a un Valencia cargado de bajas y de dudas con la intención de extender esa mejoría para coger altura en la clasificación, empatar a puntos con el rival de esta tarde e irse al segundo parón de la temporada instalado en un sillón más acorde a la inversión realizada (18.30, Son Moix, DAZN).

Esta mejoría se ha cimentado sobre dos futbolistas de la casa que han pasado de la celda de castigo a acaparar todos los elogios. Antonio Sánchez y Abdón Prats, denostados por el técnico en el arranque del campeonato, y    a los que sus actuaciones les han convertido en indiscutible para Aguirre.

El centrocampista, al que en verano le arrebataron el dorsal 10 para «no cargarle de presión» según el técnico, ha dotado de criterio, trabajo e incluso gol a la sala de máquinas. Tanto ha cambiado su estatus dentro del equipo que el preparador mexicano no lo dudó ayer en la sala de prensa cuando le preguntaron por su titularidad. «Antonio y diez más», soltó El Vasco. También el destino de Abdón Prats ha dado un giro radical en los últimos días. Sus dos goles en Montilivi y el tanto al Barcelona le permitirán enganchar su mejor racha de continuidad -tres partidos en el once titular- como futbolista en Primera División.

El tercer hombre de esta recuperación es Sergi Darder. El artanenc, que lució en los minutos que jugó como suplente ante el Barça y asistió a lo Laudrup a Antonio Sánchez en Vallecas, necesita sentirse importante y liderar el fútbol de este Mallorca. Aguirre le ve más cómodo y más integrado. La cruz de la moneda en este inicio de campeonato es Cyle Larin. El internacional canadiense, que no ha vuelto a jugar desde que desperdició la ocasión del triunfo ante el Barcelona hace diez días, llegó con una deficiente preparación físico y todavía lo está acusando, aunque según Aguirre ya está «al cien por cien».

Otro de los focos del debate apuntará al sistema. Partidario de fijar a tres centrales con dos laterales de largo recorrido, Aguirre modificó su pizarra hace una semana para dibujar una línea de cuatro. Es probable que repita... aunque tampoco se descarta una línea de tres. En la primera opción, podría apostar por Gio (Maffeo es baja por sanción y lesión) y el exvalencianista Lato o incluso Jaume Costa (otro con pasado en el rival y que se ha recuperado) en la otra orilla. Por delante de Rajkovic se ubicarían Nastasic y Valjent con la intención de taponar la hemorragia defensiva de un equipo que ha recibido nueve goles en los tres últimos partidos. Arriba, además de Abdón, Muriqi intentará marcar por quinta jornada consecutiva....

El Valencia llega a Son Moix con dos derrotas consecutivas a sus espaldas. Desde la goleada al Atlético, los de Baraja se han estancado y no han vuelto a alzar los brazos. Las derrotas ante la Real Sociedad (en Mestalla) y frente al Betis en el Villamarín han generado dudas en un bloque que además se presenta con las bajas de futbolistas importantes como el capitán Gayà o el central Diakhaby.

Eso sí, la Quinta del Mestalla con Javi Guerra, Fran Pérez o Diego López (los tres en la lista de la sub-21) se antoja como la amenaza de un Valencia que solo ha ganado en Son Moix en una de sus cinco últimas visitas.