Los jugadores del Mallorca se abrazan para celebrar uno de los goles en su última victoria en el Santiago Bernabéu. | Reuters

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Ocho años, seis meses y seis días después, el Mallorca volverá a introducir las coordenadas del Santiago Bernabéu en su navegador. Parcialmente abierto al público tras la pandemia y en mitad de un proceso de transformación faraónico, el estadio del Real Madrid le dará otra vez la bienvenida al conjunto balear, que prepara la manera de la lanzarle un pulso a la lógica. Con ocho puntos ya en el bolsillo, el conjunto de Luis García Plaza ha comenzado el campeonato sin las estrecheces de otros tiempos, aunque en la sexta jornada la exigencia volverá a subir de nivel: el equipo que dirige Carlo Ancelotti todavía no ha perdido, estrena esta semana su gobierno en solitario después de remontar en Mestalla y promedia tres goles por jornada.

Después de cinco partidos el Mallorca irrumpirá en Chamartín desahogado y sin urgencias. En mitad de un calendario bacheado ha convertido la primera mitad de la clasificación en su residencia habitual y solo detuvo la cadena de producción cuando viajó a Bilbao. Una situación en la que ha profundizado, sobre todo, gracias a la buena gestión que hace de su pólvora. Con solo tres goles a favor ha firmado dos victorias y dos empates y ha cosechado ocho puntos. Nadie en la Liga rentabiliza mejor las dianas que consigue.

Gestas

Esta vez va a tener que ir un poco más allá en un escenario del que hace tiempo que no sale con los brazos en alto, pero que ha conquistado en varias ocasiones (cuatro veces en Liga, otra en Copa), alguna de ellas de manera inolvidable. Ahora, tras casi nueve años sin pisar sus galerías, sueña con imponer su bandera. La última vez que pasó por allí fue unos meses antes del descenso de 2013 y salió goleado (5-2). De su verdugo de aquel día solo Modric, Benzema y Marcelo permanecen en la plantilla blanca, en la que también empezaban a dejarse ver Nacho y Casemiro.

El Mallorca ya se enfrentó al Real Madrid como visitante en 2020, poco después del confinamiento, pero fue en Valdebebas y a puerta cerrada, la misma noche en la que Vicente Moreno convirtió a Luka Romero en el futbolista más joven en debutar en la historia de la Liga. Le plantó cara al equipo que ganaría poco después el título con Zidane, pero los goles de Vinicius y Sergio Ramos lo mandarían a la lona con dos zarpazos (2-0). El Mallorca hundía un poco más los pies en la zona pantanosa, de la que ya no saldría en las jornadas posteriores.

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Recuerdos

Más allá del decorado, el conjunto mallorquinista y su afición también guardan un muy buen recuerdo de esa última temporada en la que sus caminos se entrelazaron con los de los blancos. En octubre de 2019 y en una situación parecida a la de ahora el enfrentamiento acabó en fiesta para los de rojo. El Madrid acudía a Son Moix con un expediente sin manchas e instalado en el liderato y caía derribado por un gol de Lago Junior (1-0) que alteraba el panorama en la parte alta de la clasificación.

Ahora todo ha cambiado. En el Madrid y en el Mallorca, que tienen poco que ver con aquellas versiones se enfrentaron por última vez. El equipo de Luis García ha acabado mejorando al de Vicente Moreno tanto en Segunda División como en su despegue en Primera y aunque las garantías de éxito en el Bernabéu siempre son reducidas, la capacidad de resistencia de los bermellones es alta y sus números lo demuestran.

La próxima gesta le exige hormigón, ya que el Real Madrid es el equipo con más dinamita y acumula ya 15 goles en la Liga. Aunque si el Mallorca se ha posicionado en el hemisferio norte de la tabla con tan pocos goles a favor es, precisamente, porque su puerta apenas se abre. Solo ha encajado tres dianas en cinco funciones —dos a balón parado— y aunque estos días las grietas por lesión son importantes, el muro aguanta.

Temporada 2008-09, la última victoria

El Mallorca celebró su último triunfo en el Santiago Bernabéu el 24 de mayo de 2009, en un encuentro que todavía se recuerda por el golazo del tristemente fallecido Cléber Santana (1-3). Dirigido en aquel momento por Gregorio Manzano, el cuadro bermellón empezó a remolque por un tanto de Higuaín que igualó Juan Fernando Arango antes del descanso. Ya en la segunda mitad, el mencionado gol de Cléber y otro de Alhassane Keita le dieron la vuelta al calcetín frente un conjunto blanco que estaba dirigido por Juande Ramos y que acabó la Liga siendo segundo.