Resumen del Real Mallorca - Mirandés. | LPF

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El Real Mallorca recompone su figura tras dos derrotas consecutivas y gana al Mirandés gracias a dos goles de Abdón (2-1). El de Artà abrió el marcador poco antes del descanso (m.43) y anotó el segundo nada más reanudarse el encuentro tras el paso por los vestuarios (m.50). El Mirandés se metió en el partido con el gol de Djouahra (m.63) y le metió al partido la parte de emoción que corresponde a un choque en la recta final de la temporada.

El triunfo permite a los baleares aumentar las distancias con el Almería, que este sábado volvió a empatar en este caso ante el Oviedo (2-2). La diferencia ahora entre ambos equipos es de ocho puntos más el golaverage a falta de cinco jornadas para que finalice la temporada. Los de García Plaza son segundos y los de Rubi se mantienen terceros.

La primera parte fue de esas que se suelen calificar de «trabajadas». Si algo definió los primeros minutos fue el equilibrio. En ambos conjuntos faltaba cierta precisión en el pase, pero también es cierto que tanto Mallorca como Mirandés querían masticar el partido, elaborar con criterio y rifar el balón lo mínimo.

El once de Luis García Plaza fue inclinando poco a poco el campo a su favor. Lo hizo cuando las bandas empezaron a entrar en juego. Oliván y Antonio Sánchez habían conseguido encontrar las vías de agua del rival y avanzaron líneas hasta apoderarse de su parcela. Sastre también influyó en el juego ofensivo. El lateral fue creciendo a medida que lo hacía el partido y a los catorce minutos lanzó un centro medido al corazón del área pequeña al que no remató de milagro Abdón. Amath, justo detrás del de Artà, tampoco acertó a golpear la pelota. Si uno de los dos lo hubiera hecho el gol habría llegado al cuarto de hora. Pero no lo hizo. Tocaba seguir insistiendo. Tocaba seguir remando.

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El Mirandés empezó a estar más pendiente de los errores del Mallorca que de intentar provocarlos. Hay una diferencia abismal entre una cosa y otra. Y mientras tanto continuaba descuidando sus bandas. Brian Oliván volvió a meter un pase medido al nueve del Mallorca que golpeó con la izquierda. Fue un remate seco, sin pensar, sin dejar que el balón botara. Casi volvió a ser gol. La pelota se fue rozando la madera.

Y de izquierda a derecha. Antonio Sánchez, que tuvo detalles de jugador de etiqueta, levantó la cabeza y vio a Dani Rodríguez pedir el balón. Ahí lo mandó y el de Betanzos respondió con un disparo peligroso, pero sin llegar a intimidar entre los tres palos.
Superada la media hora de partido el Almería ya ganaba dos a cero al Oviedo y reducía distancias con el Mallorca en la clasificación. Había que reaccionar con más o menos urgencia y para ello quedaban esos minutos de locura en que se suelen convertir los finales de las dos partes.

Abdón dio el susto y casi tuvo que abandonar el campo en el 33. Se torció el tobillo, pero las asistencias desde boxes le permitieron seguir hasta el final y gran parte de la culpa de los goles que anotó el delantero es también de los recuperadores del equipo. En un abrir y cerrar de ojos templaron el dolor en la articulación de Abdón, que volvió a saltar al campo dispuesto a todo.

El de Artà había olido el gol en dos ocasiones y en la tercera que tuvo no perdonó. A los 43 minutos robó una pelota Dani Rodríguez, el esférico llegó a Sedlar que abrió de nuevo a la banda izquierda. Ahí Oliván metió a un Abdón que se había inventado un espacio infinito en el área que le permitió recibir, girarse y disparar. El esférico hizo un extraño al pasar por las piernas de Víctor y acabó en el fondo de la portería. Uno a cero y descanso. Prats había marcado y el Mallorca situaba el partido en su escenario preferido, es decir, con ventaja en el marcador y con todo un segundo tiempo para seguir construyendo un triunfo muy necesario.

Tras el descanso el once de García Plaza marcó el segundo por la vía rápida. El orden y la presión alta dieron su resultado y Amath, en una acción de listo, se metió de lleno en un barullo del rival para cazar la pelota y salir como una bala hacia la meta rival. Le acompañó Abdón al que dio el balón en posición reglamentaria y este tras entrar en el área no perdonó y anotó el segundo con la ayuda de Vivian. Dos a cero a falta de casi todo el segundo tiempo.

Pero si algo tiene esta Segunda División es altas dosis de emoción y el Mallorca no sería tampoco el Mallorca si tuviera el camino tan despejado. José Alberto movió el banquillo y trató de cambiar la dirección del encuentro. Entre los hombres que accedieron al campo estaba Djouahra, que a los 63 minutos se sacó un gol de bandera. Desde la frontal del área encontró espacio entre las dudas de Sastre y Amath y lanzó un chut medido dirigiendo la pelota hacia donde no podía llegar Reina. Dos a uno y otra vez el corazón en un puño. El partido cambiaba de cara y el once de Anduva había conseguido agitar el encuentro y meter las dudas en el Mallorca, que fue reculando poco a poco y casi sin darse cuenta.

Al final el marcador no se movió más. El Mallorca ya acaricia la Primera División.

Ficha técnica:

Real Mallorca: Reina, Sastre, Valjent, Raíllo, Oliván, Salva Sevilla, Sedlar, Antonio Sánchez, Amath, Dani Rodríguez y Abdón.

Cambios: Russo por Raíllo (m.56); Cufré por A.Sánchez (m.75); Lago por Abdón (m.75). Febas por Amath (m.88)

Mirandés: Raúl, Víctor, Vivian, Berrocal, Carlos Julio, Meseguer, Javi Muñoz, P.Martínez, Jirka, Cristo y Jackson.

Cambios: Jiménez por Carlos Julio (m.61); Alex López por Jirka (m.61), Djouahra por Meseguer (m.61); Ezzarfani por P.Martínez (m.80) y Simón por Jackson (m.80)

Goles: 1-0, Abdón, min.43; 2-0, Abdón, m.50 y 2-1, Djouahra, m.63.

Arbitro: López Toca (Cántabro): Amarilla par Berrocal, Vivian, Víctor Gómez, Dani Rodríguez, Reina y Lago Junior.