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Acomodado en la antesala del tramo más empinado de su itinerario por la Liga, al Mallorca le vuelven a zarandear los problemas físicos. Y en esta ocasión, la zona afectada vuelve a ser la defensa del equipo, que va a perder a uno de sus elementos de mayor peso durante los próximos diez días. Iván Ramis, con una pequeña rotura de grado I en el sóleo de la pierna izquierda, se ausentará así del encuentro del lunes ante la Real Sociedad y del de la próxima jornada ante el Barcelona en Son Moix. Ahora, teniendo en cuenta que el calendario se comprime y que los rojillos visitan Cornellà el 1 de marzo, el gran objetivo es recuperarlo para ese día y que el pobler pueda completar la zaga en un comprometido examen frente al Espanyol de Pochettino.

Dificultades

La baja de Ramis sacude al Mallorca en un momento particularmente delicado. El cuadro de Michael Laudrup, que en su última intervención en el campeonato había logrado ajustar de nuevo sus niveles defensivos (mantuvo sellada su portería después de cinco jornadas consecutivas en las que recibió hasta diez goles), deberá echar mano otra vez de alguno de los centrales que tiene en la recámara (Rubén González o Martí Crespí) para amortiguar el lunes en su parcela el juego realista y para contener, justo dentro de una semana, al ataque más demoledor de todo el planeta.

Ramis empezó a sentir molestias en la zona del gemelo izquierdo después del entrenamiento del jueves, aunque su ausencia no se confirmó ayer. De hecho, ni siquiera llegó a ejercitarse en la última sesión del grupo y siguió el trabajo de sus compañeros en compañía del otro inquilino de la enfermería bermellona, el algaidí Víctor Casadesús.

El central de sa Pobla abre por enésima vez esta temporada un hueco en la línea defensiva, que ha alterado su fisonomía en múltiples ocasiones por culpa de las lesiones y las sanciones. Para Ramis, que continúa siendo uno de los fijos en el once tipo del Mallorca, la de Anoeta será la tercera baja del ejercicio. Se perdió el debut del equipo ante el Real Madrid por unas molestias que arrastraba de la última parte de la pretemporada y completó sin demasiados problemas casi toda la primera vuelta, ya que no volvió a desaparecer de un convocatoria hasta el desplazamiento al Vicente Calderón. En aquella ocasión el motivo de su salida fue una intervención a la que sometió en el pómulo tras sufrir un encontronazo con Kevin durante otro partido pocos días antes. Reapareció en el Bernabéu y a continuación se apartó del enfrentamiento en Palma ante el Sporting por acumulación de amonestaciones. Lo más preocupante del caso para el Mallorca es que en esas dos últimas pruebas que escenificó despojado del central balear ha recibido siete tantos.

A simple vista, todo apunta a que Laudrup taponará la fuga con Rubén González. El gallego parece ahora mismo mejor situado que su otro competidor , Martí Crespí, al que le faltó algo de suerte en sus últimas exposiciones como titular. En cualquier acso, todo dependerá de lo que aprecie el técnico en sus análisis del rival. A principios de octubre, por ejemplo, el Mallorca irrumpía en el Camp Nou sin José Carlos Nunes y cuando parecía que el danés reclutaría a Rubén para sujetar al Barça, se decantó por Crespí (hasta ese momento ni siquiera había debutado en Primera) y argumentó su postura señalando a la mayor velocidad del de sa Pobla. Esa misma historia se repitió a finales de enero, con motivo de la cita frente al Sporting en el Iberostar Estadi.

En cualquier caso, la baja de Ramis debería ser la única con la que viaje la plantilla a San Sebastián. Al margen de Víctor Casadesús, que continúa recuperándose de la desinserción a nivel del pubis del aductor largo que se produjo a finales de enero y que la mantendrá inactivo hasta finales del mes que viene, el entrenador mallorquinista tiene a todos sus hombres disponibles, ya que Emilio Nsue ha dejado atrás el proceso gripal que le perseguía y el tobillo de Webó parece que está de nuevo al cien por cien.