Erik Ten Hag, entrenador del Manchester United. | PETER POWELL

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La última jornada de la Liga de Campeones mantiene aún con posibilidades al Manchester United, al Milan y al Newcastle, a los que ni siquiera una victoria garantiza avanzar a octavos de final, que sí sería útil para el Braga siempre que sea por dos o más goles de diferencia en Nápoles.

El conjunto portugués es el único que depende realmente de sí mismo. Sólo ha ganado uno de sus últimos nueve choques en este torneo, uno de cinco esta campaña (2-3 al Unión Berlín), pero sus cuatro puntos (todos contra el equipo alemán) aún le ofrecen una opción en su visita al estadio Diego Armando Maradona, donde desafía al Nápoles, al favorito al segundo puesto. El primero ya es del Real Madrid de forma matemática.

"Este equipo (en referencia al Nápoles) ha demostrado que sabe jugar al fútbol y debe seguir demostrándolo encontrando el equilibrio del año pasado. No debemos permitir contraataques y me gustaría que fuéramos más cuidadosos en defensa. Nos faltan resultados porque encajamos un gol en el primer disparo. Espero un equipo sólido y atento. Contra la Juventus y el Inter jugamos bien, pero perdimos", dijo Walter Mazzarri, el entrenador del equipo italiano, en la víspera del enfrentamiento.

No hay apenas margen para el resto. Los cálculos del United parten de una premisa ineludible: el triunfo es imprescindible frente al poderoso Bayern Múnich, el equipo que lidera el grupo A con una rotundidad absoluta (13 puntos, ya clasificado como primero) y que ha sido invencible en la fase de grupos durante los últimos 39 partidos consecutivos, con 35 triunfos y cuatro empates.

El equipo alemán no pierde un duelo de esa ronda desde hace seis años, desde el 21 de septiembre de 2017 contra el Paris Saint Germain (3-0).

Eso aguarda al Manchester United, que sólo ha ganado al Copenhague (1-0) en sus últimos 8 encuentros en esta competición, pero ni siquiera la victoria lo garantiza ir más allá de esta ronda. Sí para ir a la Liga Europa.

Ten Hag: "Podemos hacerlo"

Para alcanzar los octavos de final, el United necesita un empate entre el Copenhague y el Galatasaray en el estadio Parken de Copenhague, aparte de ganarle al poderoso conjunto alemán.

Cualquier otro marcador invalidará al equipo de Erik Ten Hag para seguir en la Liga de Campeones, por mucho que venciera al Bayern Múnich, porque el ganador en Dinamarca sería segundo de grupo.

"Nunca pienso en escenarios negativos. Pensamos en positivo. Sabemos que tenemos que ganar para seguir en Europa. Preparamos al equipo con esa convicción. Podemos hacerlo. Hemos demostrado en las últimas semanas que cuando estamos en nuestro mejor nivel podemos hacerlo", expresó Erik Ten Hag, el entrenador del United, goleado 0-3 el pasado sábado por el Bournemouth en su compromiso más reciente en Old Trafford.

La tercera hazaña atañe el miércoles al Newcastle y al Milan, enfrentados en Saint James's Park, obligados a ganar para tener alguna posibilidad de avanzar a los octavos de final, pero también, sobre todo, a esperar la derrota del París Saint Germain frente al Borussia Dortmund en el Signal Iduna Park... O, al menos, el empate en el caso del club británico.

Porque al Newcastle, con la diferencia particular ganada frente al PSG (victoria por 4-1 en su campo y 1-1 en su última visita al Parque de los Príncipes de París), le bastaría para ser segundo la igualada del equipo de Luis Enrique Martínez en Alemania, siempre que, a su vez, gane al Milan. El conjunto italiano, en cambio, necesita ganar y una derrota del PSG.

El empate en Newcastle no valdría ni a los locales ni a los visitantes. Sólo al conjunto francés, que accedería a la siguiente ronda fuera cual fuera su resultado en Alemania: si gana lo haría como primero de su grupo, porque se impuso en el anterior duelo a ese rival (2-0, el pasado 19 de septiembre); si empata o pierde, como segundo.

Jamás ha ganado en Dortmund. No lo hizo en su última visita, con un 2-1 anotado por Erling Haaland, hoy en el Manchester City, para el equipo germano en 2020. Ni en la otra ocasión anterior, con un 1-1 en 2010.

El Borussia Dortmund, además, no ha recibido ningún gol en sus últimos cuatro compromisos como local en el torneo: 2-0 al Newcastle, 0-0 con el Milan, 1-0 al Chelsea y 0-0 con el Manchester City. Los dos últimos corresponden a la pasada temporada.