El presidente de LaLiga, Javier Tebas. | Efe

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El presidente de LaLiga, Javier Tebas, ha afirmado que el Clásico es un «problema de Estado», y no del FC Barcelona, tras la decisión del Comité de Competición de la RFEF de aplazar el partido que debía disputarse el 26 de octubre en el Camp Nou al próximo 18 de diciembre, y consideró que hasta entonces «van a ocurrir muchas cosas en España» que pueden «ayudar a que se juegue».

«El tema del Clásico es un problema de Estado. No lo veo solo un problema del Barcelona. Yo creo que hasta el 18 de diciembre en España van a pasar muchas cosas, hay unas elecciones de por medio, veremos a ver qué pasa con Cataluña. Esperamos que sean cambios positivos, y ayuden a que se pueda jugar el partido», declaró en la presentación de la segunda temporada de la serie 'Tiempo de juego' de Movistar +.

El dirigente de fútbol español reiteró que la fecha prevista no se eligió con el «acuerdo de LaLiga», que proponía buscar «otro tipo de estrategia» y celebrar el partido el 4 de diciembre para «llevarlo al fin de semana al mediodía». «Lo que nosotros queríamos era intercambiar los partidos para retrasar lo máximo el segundo también. El objetivo era llevarlo a marzo», aclaró.

«Es muy importante que sea en fin de semana por el tema horarios, pero no solo en China, sino en todo el mundo. El horario del primer Clásico siempre es para Oriente Medio, Asia. Pero ahora, al ser por la noche, desde Arabia y los países del Golfo Pérsico, hasta Japón y Australia, estarán durmiendo», remarcó.

El presidente de LaLiga advirtió sobre posibles problemas en esa fecha, ya que los CDR y Tsunami Democrátic habían «puesto el foco» en el Clásico, independientemente de la fecha. «Puede haber la misma actuación el día 18, insisto que ésa no era nuestra opción, pero está mucho más lejos, quedan más de 45 días así que ya veremos. Lo que sí que es cierto es que este partido estaba en el foco del conflicto por mucho que digan los Mossos d'Esquadra que no», aseguró.

Además, reafirmó que LaLiga conocía los peligros posibles de haber celebrado el partido el pasado 26 de octubre, por «datos de la policía» e información de los departamentos que monitorizan todos los grupos ultras. «No sé qué datos maneja el Barcelona, pero es imposible que en esta fecha sea más peligroso. Insisto que nosotros queríamos cambiar la fecha. En quince días veremos lo que hay», concluyó.