Roberto Martinez, seleccionador de Bélgica, durante una rueda de prensa. | STEPHANIE LECOCQ

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BÉLGICA: LA HORA DEL PRIMER TÍTULO DE LOS «DIABLOS ROJOS»

Después de varios años figurando en la élite y de llegar a semifinales en el Mundial, el actual número uno de la clasificación de FIFA se presenta de nuevo como uno de los principales candidatos al título que tampoco pudo lograr hace tres décadas la primera gran generación belga de Jean-Marie Pfaff, Scifo y Ceulemans.

Bélgica cuenta con uno de los mejores porteros del mundo, una defensa sin apenas fisuras, un medio del campo sólido y dinámico y tres estrellas mundiales en ataque. Kevin de Bruyne ha vuelto a firmar otra temporada brillante en el City. Romelu Lukaku ha alcanzado en el Inter en el mejor nivel de su carrera.

El equipo tiene la experiencia que le pudo haber faltado en otros torneos. Y tiene opciones fiables en el banquillo. La principal duda es el estado real de Eden Hazard, al que las lesiones apenas han dejado brillar en el Real Madrid.

Los «diablos rojos» firmaron una fase de clasificación perfecta: diez triunfos en otros tantos partidos, incluidas dos victorias contra Rusia y tienen el aval del tercer puesto en el Mundial 2016, aunque el obetivo de los hombres del español Roberto Martínez es aprovechar esta espectacular generación y dar el salgo definitivo a la cumbre.

A Dinamarca, a priori el rival más duro del grupo, también le ganaron hace poco los dos partidos en la Liga de Naciones, para cuya fase final también se ha clasificado.

Participación en fases finales: 5 (1972, 1980, 1984, 2000, 2016).

Mejor participación: subcampeona (1980).

Entrenador: Roberto Martínez (Balaguer/ESP, 13/7/1973). Formado en las categorías inferiores del Zaragoza, fue uno de los primeros futbolistas españoles en saltar al fútbol británico, donde hizo una carrera en clubes modestos como el Wigan y el Swansea en la segunda y tercera división inglesas.

El Swansea le dio la oportunidad de debutar como entrenador, y ascendió al equipo a Segunda. De ahí saltó a la Premier League con el Wigan, club en el que permaneció cuatro temporadas y al que hizo ganar su primera FA Cup, aunque no pudo evitar el descenso. En el Everton continuó haciendo buenas campañas y apostando por un juego combinativo y de ataque que en 2016 le valió el fichaje como seleccionador belga en lugar de Marc Wilmots, tras la decepcionante eliminación en cuartos de la Eurocopa contra Gales.

Bajo su dirección, Bélgica se ha consolidado en la élite. En Rusia 2018 derrotó a Brasil en cuartos y acabó tercera, la mejor clasificación de su historia en un Mundial. Y ha mantenido esa línea de brillantez tanto en una fase de clasificación invicta a la Eurocopa como en la Liga de Naciones.

La figura: Kevin De Bruyne (Manchester City/ING) (Drongen, 28/6/1991). Las lesiones de Eden Hazard lo han convertido en el jugador de referencia en un equipo plagado de estrellas. Su capacidad para pasar, llegar y marcar, su habilidad técnica y su disparo lo convierten en uno de los mejores jugadores del mundo, condición que ha refrendado con una temporada de ensueño, aunque tras ganar la Premier con el Manchester City le ha faltado la guinda de la Champions, cuya final incluso no pudo terminar al sufrir un fuerte golpe en la cabeza en un choque con el alemán Antonio Rudiger.

De Bruyne empezó a despuntar en el Genk, de donde lo fichó con 21 años el Chelsea. Pero su carrera en el club londinense estuvo marcada por la falta de oportunidades. Destacó cedido en el Werder Bremen, volvió a Londres, pero acabó marchándose al Wolfsburgo, donde explotó y se ganó un fichaje millonario por el City. Allí lleva seis temporadas, donde ha acumulado títulos ligueros y se ha consagrado como una estrella de la liga inglesa y del fútbol mundial.

Equipo tipo (3-4-3): Courtois; Alderweireld, Denayer, Vertonghen; Meunier, Tielemans, Witsel, T. Hazard; De Bruyne, Lukaku y Carrasco/E.Hazard.

DINAMARCA: LA MEJOR VERSIÓN EN AÑOS DE LA «DINAMITA ROJA»

Dinamarca llega a la Eurocopa con las mayores expectativas en mucho tiempo. El grupo que ya firmó un buen papel en el último Mundial (cayó en octavos y empató con Francia y Croacia, los finalistas) mantiene el mismo esqueleto y ha incorporado savia nueva que le puede permitir dar el salto a las rondas finales.

Kasper Schmeichel es un seguro en la portería, Kjaer y Christensen lideran una defensa muy sólida, el centro del campo tiene quite y dinamismo, con Eriksen como líder indiscutible y cerebro. Poulsen y Braithwaite aportan trabajo y velocidad a un equipo al que le falta quizás un delantero goleador. Dolberg no acaba de confirmar lo que apuntaba en el Ajax y Wind debuta en un gran torneo, aunque apunta lejos, al igual que los jóvenes extremos Skov Olsen y Damsgaard.

Aparte de contar con el factor del público (Copenhague es una de las sedes de la competición), Dinamarca se agarra a su notable papel en la Liga de Naciones (ganó a Inglaterra y le disputó el liderato a Bélgica hasta el último partido) y al fulgurante inicio de fase de clasificación a Catar 2022, con tres triunfos (Israel, Moldavia, Austria), 14 goles a favor y 0 en contra. La victoria en Viena (0-4), contra el a priori rival por el primer puesto de grupo, rememora además buenos recuerdos: la última vez que la Dinamita roja logró una goleada así contra Austria fue hace 30 años, antes de ganar por sorpresa la Eurocopa 1992.

Participación en fases finales: 8 (1964, 1984, 1988, 1992, 1996, 2000, 2004, 2012)

Mejor participación: 1 título (1992)

Entrenador: Kasper Hjulmand (Aalborg, 9/4/1972). Jugó en varios equipos modestos daneses hasta que las lesiones de rodilla provocaron su retirada a los 26 años. Empezó a trabajar en el Lyngby, uno de los mejores equipos de cantera en Dinamarca, y de ahí saltó al Nordsjælland: como ayudante de Morten Wieghorst (ahora su segundo entrenador) los primeros años; desde 2011, como primer técnico.

En su primera temporada, lo hizo campeón contra todo pronóstico y jugó la Liga de Campeones con un estilo de posesión y mucho toque, lo que le valió el apodo del «Guardiola danés».

Tras su paso frustrado por la Bundesliga (Maguncia), regresó al Nordsjælland, al que mantuvo entre los mejores de su país y donde siguió sacando jóvenes jugadores.
Su nombramiento como nuevo seleccionador en 2019 fue sorprendente, no porque no aspirara al cargo, sino por anunciarse un año antes y por la decisión de la Federación danesa de no renovar al noruego Åge Hareide, que clasificó al equipo para el Mundial y la Eurocopa.

Hjulmand ha sabido mantener el bloque y la solidez aportada por Hareide y le ha añadido un toque más atrevido, aunque ha mostrado también que se ha vuelto un técnico más pragmático, capaz de combinar el 4-3-3 con el 5-3-2 y de confesar su admiración por Diego Simeone, cuyos métodos observó de cerca hace año y medio en Madrid.

La figura: Christian Eriksen (Inter de Milan/ITA) (Middelfart, 14/2/1992). Como a muchos otros talentos daneses, el Ajax lo captó cuando apenas era un adolescente. Allí estuvo tres años, hasta que el Tottenham apostó por él. En Londres permaneció siete y se convirtió en uno de los mejores centrocampistas de la Premier League. Tras coquetear con el Madrid, acabó en el Inter, donde ha terminado siendo importante en la reconquista del «scudetto».
Eriksen ha sido la referencia de Dinamarca durante más de un lustro, pero no explotó con la selección hasta la llegada de Hareide y la fase de clasificación para Rusia 2018, donde con 11 goles y 3 asistencias fue determinante. En el Mundial, sin embargo, estuvo lejos de su mejor nivel, lo que hace que esta Eurocopa pueda ser una oportunidad para reivindicarse como uno de los mejores jugadores del fútbol europeo.

Equipo tipo (4-3-3): Schmeichel; Wass, Kjær, Christensen, Mæhle; Eriksen, Højbjerg, Delaney; Poulsen, Wind o Dolberg, Braithwaite.

FINLANDIA, DE ESTRENO

Los «búhos reales» quieren seguir volando Finlandia, un país donde el hockey sobre hielo es el primer deporte en popularidad y éxitos, verá cumplido un sueño esperado durante años: jugar una fase final de un gran torneo. Hasta ahora solo en 1998 y 2008 había estado cerca de lograr un puesto en la repesca.

Su historia se limitaba a victorias aisladas contra algún equipo de cierto nombre, como cuando en 2007 derrotó a Bélgica en Helsinki (2-0), después de que un búho real estuviese posado varios minutos sobre el larguero, lo que dio origen a su peculiar apodo.
Finlandia no falló esta vez y con una prestación sólida, con seis triunfos en diez partidos, acabó segunda de grupo por detrás de Italia y superando a Grecia y Bosnia Hercegovina.

Markku Kanerva, quien ya había llevado a la sub'21 en 2009 a debutar en un Europeo, ha armado un bloque sólido, que se sostiene en un portero solvente como Hradecky y un central contundente (Toivio), con Lod como creador y Pukki, la indiscutible estrella del equipo, de finalizador.

La inexperiencia en grandes torneos y la ausencia de jugadores de máximo nivel limitan a priori las aspiraciones de un equipo que sueña no obstante con repetir la gesta de hace cuatro años protagonizada por otro equipo nórdico, Islandia, que en su debut alcanzó los cuartos de final y luego se clasificó para el Mundial.

Participación en fases finales: 0.

Entrenador: Markku Kanerva (Helsinki, 24/5/1964). Como jugador, desarrolló una amplia carrera en el fútbol finlandés, sumando 291 partidos y 29 goles en la liga de su país y actuando como central y lateral. Solo tuvo una experiencia fuera de Finlandia, en el Elfsborg sueco, que se redujo a un solo año. Con la selección absoluta jugó 59 partidos entre 1986 y 1995 e hizo un gol.

Inició su carrera como técnico en el HJK Helsinki, el equipo en el que había jugado la mayor parte de sus años como profesional, y luego saltó al Viikingit.

Entre 2004 y 2010 dirigió a la selección sub 21, donde protagonizó su primer gran éxito con la clasificación para la fase final de la Eurocopa en 2009. Perdió los tres partidos contra Inglaterra, Alemania y España, pero dejó una imagen aceptable. En ese equipo ya estaban Raitala, Sparv y Pukki, entre otros.

Este profesor de escuela dio el salto luego a la selección absoluta: como ayudante primero (2011-2016) y en solitario desde hace cinco años.

La figura: Teemu Pukki (Norwich/ING) (Kotka, 29/3/1990). Goleador y engranaje decisivo del ataque finlandés. Diez de los 16 tantos de los «búhos reales» en la clasificación fueron obra suya. Y ha mantenido su racha goleadora en el Norwich, donde este año ha firmado 26 tantos (tercer máximo realizador) para devolver a «los canarios» a la Premier League.Comenzó a destacar en el KTP de su país, de donde lo reclutó para su cantera el Sevilla. Su paso por el fútbol español fue discreto y dos años después regresó a Finlandia, esta vez al HJK, donde se reivindicó y llamó la atención del Schalke 04. Pero ni ahí ni en el Celtic consiguió hacerse un sitio fijo y acabó en el Brøndby danés, donde vivió una de las mejores etapas de su carrera, con cuatro temporadas a buen nivel.

Ese fue su aval para saltar al fútbol inglés, donde se ha asentado en el Norwich, con muy buenos números en la First Division y un rendimiento más que aceptable en la única temporada que ha jugado hasta ahora en la Premier.

Una lesión de tobillo en el tramo final de la liga genera incertidumbre sobre en qué estado llegará a la Eurocopa.

Equipo tipo (4-4-2): Hradecky; Raitala, Toivio, Arajuuri, Uronen; Lod, Sparv, Kamara, Taylor; Pohjanpalo, Pukki.


RUSIA, CON EL ÚLTIMO MUNDIAL COMO REFERENTE

Lejos de la primera plana del fútbol internacional durante una década, Rusia busca recuperar ahora el buen nivel exhibido en su Mundial hace tres años, donde eliminó a España en octavos y llegó por primera vez a cuartos de final.

Aunque ha perdido desde entonces a algunos referentes como el portero Akinféev, mantiene al mismo técnico (Stanislav Cherchesov) y a jugadores básicos como los laterales Fernandes y Zhirkov, el mediocampista Golovin, el interior Chéryshev y el delantero Dzyuba.

En Golovin recae el peso creativo del equipo, mientras que el atacante del Zenit es su goleador y clave en el juego de ataque.

Ellos serán los encargados de mejorar la imagen ofrecida en las dos anteriores Eurocopas, en las que Rusia cayó en primera ronda. De hecho, desde que goleó a la República Checa en su primer partido en 2012, Rusia suma dos empates y tres derrotas en la fase final.
Tras una convincente clasificación en la que ganó 8 de 10 partidos y solo sucumbió frente a la intratable Bélgica, Rusia ha vivido un último año y medio gris, con actuaciones discretas en la Liga de Naciones, incluida una sonrojante goleada en Belgrado (5-0).

La escasez de jugadores fiables en defensa también acrecienta las dudas sobre un equipo que tiene una de sus mejores bazas en que jugará dos de sus tres encuentros en el grupo en San Petersburgo.

Participación en fases finales: 11 (1960, 1964, 1968, 1972, 1988, 1992, 1996, 2004, 2008, 2012, 2016) (contando la URSS).

Mejor participación: 1 título (1960, como la URSS).

Entrenador: Stanislav Cherchesov (Alagir, 2/9/1963). Como jugador, pasó la mayor parte de su carrera en el fútbol soviético (luego ruso), donde ganó cuatro ligas y fue elegido tres veces mejor portero, sobre todo ligado al Spartak de Moscú. Allí estuvo en tres etapas y vivió una de sus grandes hazañas: ganar 3-1 en el Bernabéu y eliminar al Real Madrid en cuartos de final de la Copa de Europa (1991). También pasó por el fútbol alemán (Dinamo Dresden) y austríaco (Tirol Innsbruck). Fue 39 veces internacional y jugó el Mundial de 1994 y la Eurocopa de 1996.

Su carrera como entrenador se ha desarrollado principalmente en su país, llevando a competiciones europeas al Spartak, el Dinamo Moscú y el Térek Grozni chechén, con el que logró la mejor clasificación en su historia. Pasó por el Legia Varsovia, donde hizo el doblete, antes de asumir la dirección de la selección rusa en 2016. Solo él y Gus Hiddink, en 2008, han metido a Rusia en la segunda ronda de una fase final.

A pesar de su éxito en el último Mundial, los resultados de los últimos meses lo han colocado bajo presión.

La figura: Artem Dzyuba (Zenit/RUS) (Moscú, 22/8/1988). Fundamental en el ataque ruso, como goleador, asistente y estación central, aunque no destaca ni por su rapidez ni por su técnica. Es el encargado de bajar balones, abrir el campo y rematar. Brilla en el juego aéreo. Ha desarrollado toda su carrera en su país, mayormente entre el Spartak y el Zenit, donde se ha consagrado como goleador.

Fue autor de tres goles en el pasado Mundial, incluido uno contra España, y fue el máximo goleador de su grupo de clasificación con nueve tantos. Le falta uno para alcanzar a Kerzhakov (30) como máximo realizador en la historia de su selección.
Tras la retirada del equipo nacional de Akinféev al acabar el Mundial, asumió la capitanía.

Equipo tipo (4-2-3-1): Shunin; Fernandes, Semenov, Dzhikiya, Zhirkov; Miranchuk, Ozdóev; Kuzyaev, Golovin, Chéryshev; Dzyuba.