Los jugadores de la selección de Polonia durante el entrenamiento del equipo en Breslavia, Polonia. | Efe

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Polonia encara su choque frente a la República Checa con la obligación de ganar si quiere pasar a cuartos, ya que un empate, válido para los checos, le dejaría y acabaría con el sueño de su afición que por primera vez ve posible que su equipo haga un buen papel en una competición europea.

El técnico polaco, Franciszek Smuda, deberá decidir antes quién ocupa la portería, una vez que Artur Szczesny, el guardameta del Arsenal y una de las estrellas locales, ha cumplido la sanción tras su expulsión en el partido frente a Grecia.

Los aficionados apuestan por Tyton, el meta del PSV que paró el penalti griego en el encuentro inaugural, quien para muchos se ha ganado el puesto después de la discutible actuación de Szczesny, aunque Smuda ha mostrado en diferentes ocasiones su predilección por el arquero del Arsenal.

Además los albirrojos llegan con tres de sus hombres tocados tras el choque con Rusia: Polanski, Perquis y Dudka, quien podría perderse el partido de mañana.

El que sí estará sobre el campo es el nuevo héroe de Polonia, Jakub Blaszczykowski, el jugador del Borussia Dormund y autor del potente zurdazo que supuso el gol frente a Rusia, confiado en las posibilidades de su equipo frente a la República Checa siempre y cuando se logre «mantener la concentración como ante los rusos».

Otra de las estrellas de los anfitriones, también del Borussia Dormund, Robert Lewandowski, reconoce que su equipo «está jugando cada vez mejor» y confía en que el partido de mañana confirme la buena progresión de Polonia.

Mientras, el seleccionador asegura que frente a los checos mantendrá su sistema habitual de juego y no optará por un planteamiento más ofensivo, como demanda la afición local.

«Los italianos defienden y son capaces de ganar, ¿por qué no podemos nosotros hacer lo mismo?», ha explicado Smuda.

La República Checa, con una derrota ante Rusia y una victoria sobre Grecia, apura las horas previas pendiente del estado de Tomas Rosicky y del trabajo de sus médicos y fisioterapeutas que hacen todo lo posible para que el centrocampista pueda saltar mañana al campo.

Pese a que el tendón de aquiles del medio ofensivo del Arsenal no registra lesión, el jugador anunciará hoy, a las 17.30 hora local (15.30 gmt), si se encuentra en condiciones de jugar, pendiente de la decisión final del técnico.
La incógnita de Rosicky podría cambiar el esquema táctico de los de Michal Bilek, de forma que sitúa a Petr Jiracek en la posición de Rosicky y coloque arriba un clásico o falso extremo derecho como Rezek o Kolar, respectivamente.

La otra alternativa es no tocar el esquema de juego, que tan buenos resultados dio frente a Grecia, sólo con la entrada de Kolar o el joven Darida, en sustitución de «Rosa».

En cualquier caso, la defensa debería quedar igual que en el partido del martes pasado contra los helenos, con Limbersky en banda izquierda, apoyado por Kadlec y Pilar, para tratar de contrarrestar el vendaval que se avecina por ese lado, comandado por el trío del Borussia Dortmund, Lewandovski, Blaszczykowski y Piszczek.

También el portero Petr Cech, que tuvo una sobrecarga en el hombro, ha confirmado que se encuentra en perfecto estado para afrontar el duelo.

A los checos les bastaría un empate para pasar a cuartos de final, siempre que los griegos no lograran ganar a Rusia por una diferencia de goles significativa.