Desvelamos el por qué esa cifra es un mito. | Pexels - Ketut Subiyanto

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En cuanto a mitos sobre hábitos saludables encontramos miles de ello. En este caso se trata de la caminata diaria de 10.000 pasos, que desde hace unos años se cree que para mantener un estilo de vida saludable es necesario cumplir este requisito. No se sabe muy bien de donde viene esta creencia, aunque hay indicios de que su origen es de un spot publicitario pegadizo japonés creado por la compañía Yamasa Tokei, el cuál sacó al mercado un podómetro comercial llamado Manpo-kei que significa medidor de 10.000 pasos.

Pero un estudio reciente publicado en la revista European Journal of Preventive Cardiology afirma que no es necesaria esa cantidad de pasos y ha reducido la cifra a 4.000 pasos diarios. Caminar 3.867 pasos al día ya sirve para empezar a reducir el riesgo de morir por cualquier enfermedad prematuramente, y con 2.337 el peligro de sufrir enfermedades cardiovasculares graves. El estudio se realizó a partir de la actividad de 226.889 personas de diferentes partes de todo el mundo, analizando si realmente se cumplían los beneficios que los 10.000 pasos aportan.

El estudio confirma que cuanto más se camine durante el día más son los beneficios que obtenemos, pero no por hacer10.000 pasos exactos no es ni mejor ni peor que si caminamos 5.000. Se estima que con cada 500 a 1.000 pasos adicionales se reduce un 15 % del riesgo a morir por cualquier causa. Esto se aplica tanto a hombres como a mujeres independientemente de la edad o del lugar de nacimiento del individuo. Hay que sumarle que el hecho de salir a caminar diariamente reduce también el riesgo de obesidad y que acompañado con un buen plan de alimentación también ayuda a la pérdida de peso.

Beneficios de andar 4.000 pasos al día

En general reduce un 15 % el riesgo de muerte repentina, pero a las edades de 60 años o más, el riesgo aumenta. En los adultos mayores es de un 4 % aquellos que caminaban entre 6.000 y 10.000 pasos al día, mientras que los más jóvenes es de un 49 %.

Lo ideal es caminar de 150 a 300 minutos al día de actividad física aeróbica o moderada. En caso de ser una actividad intensa bastaría con 75 minutos. Además de que el caminar rápido quema más grasa que correr ya que mientras que corriendo nos cansamos más -y solo quemamos un 5 %-, si caminamos llegamos a quemar hasta un 9 %.